El crecimiento de Vaca Muerta se refleja en las cuentas de Neuquén y también en
las obras que se realizan en distintos puntos de la provincia. Desde el inicio de la
gestión, el gobernador Rolando Figueroa planteó una administración enfocada en
optimizar los recursos propios y transformar el crecimiento de la actividad
hidrocarburífera en inversión pública.
Las regalías hidrocarburíferas representan casi la mitad de los ingresos corrientes
provinciales, mientras que una parte significativa de la recaudación de Ingresos
Brutos también está directamente vinculada con la actividad petrolera y gasífera. De
esta manera, el crecimiento de la producción en Vaca Muerta genera recursos que
regresan al territorio a través de infraestructura y servicios.
El ordenamiento de las cuentas permitió que los ingresos crecieran por encima de
las erogaciones. Al cierre de julio, Neuquén registró un superávit financiero de
alrededor de 200 mil millones de pesos, mientras que la ejecución de obra pública
aumentó un 28 por ciento en términos reales respecto del mismo período del año
anterior.
“Los ingresos han crecido muy por encima de los gastos” explicó la secretaria de
Hacienda y Finanzas, Carola Pogliano y destacó que esa diferencia permite
sostener obras con recursos propios: “Hemos logrado invertir en obras, que son
todas las que ustedes están viendo de la provincia, ya sea rutas, colegios, mejora
de hospitales y demás”, comentó.
El impacto se proyecta a todo el territorio. La Provincia prevé superar este año el
billón de pesos de inversión en infraestructura y ya ejecutó más de 500 mil millones
hasta julio. El objetivo es que los recursos generados por la actividad económica se
conviertan en obras que acompañen el crecimiento poblacional y productivo de
Neuquén.
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