CONTEXTO: En búsqueda de la “receta justa” para salir del berenjenal



El gobierno kirchnerista busca desesperadamente “la receta justa” que lo saque del atolladero en que se sumergió a partir de la pelea con el campo y la calesita inflacionaria que gira al compás de un poco creíble INDEC controlado por el polémico Guillermo Moreno.

Dos legisladores del oficialismo coincidieron en señalar a “Río Negro” que se prepara un acuerdo programático y se prevén cambios profundos en el gabinete presidencial. Pero mientras uno recalcó que las novedades no se producirán antes de que se defina “la batalla” con el sector agropecuario (“hay que hacerle entender a la gente que no la podemos perder, porque se irían a las nubes los precios domésticos de la carne, la leche y el pan”, alertó), el otro sugirió que “a esta altura no se descarta nada”. En este escenario, mencionó una consulta al economista liberal Carlos Melconián, quien en las últimas elecciones fue candidato a senador de Macri, en Capital y la especial atención a los consejos astrológicos de Horangel, a partir del estudio de la carta natal de Cristina Fernández de Kirchner.

El titular del Banco Central, Martín Redrado, el ex ministro y ex candidato presidencial de la UCR, Roberto Lavagna, y el actual secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, son algunos de los alistados, para pasar a la primera línea, con planteos correctivos o lisa y llanamente rectificadores.

“Alberto (por Fernández, jefe de gabinete) está como un boxeador grogui y encima los pingüinos no paran de operar en su contra”, comentó un justicialista. “Dice, francamente herido, que a él se le asignó la tarea de 'levantar todos los muertos' del gobierno y que no da más”.

Las versiones recogidas por éste diario indican que a Redrado le habrían ofrecido reemplazar a Martín Lousteau en el Ministerio de Economía en forma “inminente”, antes incluso del “relanzamiento” previsto para el próximo 25 de mayo. Redrado habría puesto por lo menos dos condiciones: liberarse de Moreno y elegir sin interferencias al secretario de Finanzas. Zannini, un pingüino de la mesa chica, suena como futuro jefe de gabinete. Y Lavagna aspiraría a la Cancillería.

Kirchner rechaza el retorno de Lavagna a Economía, pero “sabe que hay que hacer algo rápido y dar un golpe de timón y en este contexto no descalifica nada”, añadió otra fuente. Los requisitos de Lavagna, por supuesto, serían más exigentes: además de la ida de Moreno y de modificaciones drásticas en el Indec, exigiría un dólar flotante, menor inyección de pesos en el mercado y enfriamiento transitorio de la economía. Fue llamativo que el martes Lousteau esbozara ideas muy parecidas a las de Lavagna, quien no aceptó integrar el PJ porque “quería ser vicepresidente primero y no uno más”.

En predicciones distribuidas en la víspera, el astrólogo Horangel expuso la posibilidad de “un cambio total de gabinete”. Le sugirió a Cristina que “no hable tanto” y vaticinó que todavía “tardará un poco en tomar las riendas del poder”.

De regreso de un viaje por Latinoamérica, el sociólogo Torcuato Di Tella, declaró que “con sus altos y bajos, el gobierno está sólido. Es lógico que vaya perdiendo el apoyo de la mayor parte de la clase media que está con la derecha y no con los sectores populares”.

Auguró que una de las misiones de Cristina debería ser recuperar a sectores “progresistas” como Binner, Sabatella y Juez. Justificó, empero, la jefatura asumida por Néstor Kirchner en el Justicialismo. “Es una buena estrategia dentro de ciertos límites. Si tras el fracaso de los transversales, no unificaba al PJ, el gobierno se podía ir al diablo”, sostuvo.

 

ARNALDO PAGANETTI


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