Coronavirus en Bariloche: “La capacidad de respuesta empieza a agotarse”

El director del hospital público de Bariloche consideró que es "el peor momento desde que inició la pandemia" por la cantidad de pacientes graves que ingresan a terapia intensiva.

“Por ahora, seguimos dando respuesta. Pero vamos poniendo la luz amarilla. Nuestra capacidad de respuesta empieza a agotarse”. De esta forma, se refirió el director del hospital Ramón Carrillo, Leonardo Gil, sobre la situación epidemiológica de Bariloche con 604 casos activos de coronavirus.

Consideró que “estamos en el peor momento desde que se inició la pandemia”. “Entre sábado y domingo, tuvimos muchos ingresos de pacientes positivos graves. Estamos bailando con la más fea”, dijo el médico a radio Nacional Bariloche.

Reconoció que la internación en las terapias de Bariloche obedece a que “se empiezan a ver pacientes graves de Pilcaniyeu, Jacobacci y Comallo. Eso aumenta la población del hospital. Es algo que sabíamos que iba a pasar”.

Por eso, añadió, “nos cansamos de decir: empecemos a cuidarnos porque la capacidad de respuesta se empieza a agotar”.

Especificó que hoy el hospital público de Bariloche dispone de tres terapias con 25 camas. “La terapia real tiene espacio para 9 camas. También tenemos una terapia a la que llamamos b y funciona con cuatro camas y también reacondicionamos la Unidad de Cuidados Intermedios (UCI) para ubicar respiradores”, detalló Gil.  

Y agregó: “En primer lugar, ocupamos la terapia a, luego, abrimos la terapia b y si es necesario, invadimos la UCI. Sacamos, redistribuimos, reacondicionamos. El tema es cuando se va agotando la capacidad de dar respuesta. Ayer por ejemplo, no había camas de terapia disponibles ni en el HPR ni en el sanatorio San Carlos”.

Gil se mostró preocupado también por el faltante de medicaciones para sedar pacientes que requieren de respiradores debido a la gran demanda.

“Hasta ahora contamos con medicación pero estamos rascando la olla. Hay faltantes en terapias de todo el país. Estamos tratando de conseguir por todos los medios. Encima cuando la oferta es poca y la demanda alta, los precios se disparan. Una ampolla que, en marzo, valía 48 pesos, hoy sale 1.500 pesos”, dijo al programa radial  Con agenda propia.

Gil explicó que a raíz de la altísima demanda de medicamentos para sedar pacientes, Brasil e India debieron cerrar las exportaciones. “Y empieza a haber faltantes porque no tenemos materia prima para hacerlos. Y los precios se disparan. Estamos usando otras alternativas pero se empiezan a agotar las alternativas”, expresó.

Respecto al anuncio sobre la reapertura turística en Río Negro, Gil reconoció estar preocupado. “Entiendo que hay una situación económica y social crítica. De todos modos, más que con los turistas, hoy la preocupación la tengo con la gente que da positivo y nos miente. No nos quieren decir con quiénes estuvieron para no mandar al frente a los contactos estrechos. Vamos viendo un retroceso. Muchos confrontan y maltratan”, señaló.


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