Crimen de Heisler: buscan pistas y crece el misterio



La casa donde mataron al hombre es escenario de delicadas tareas de la policía de Criminalística y la fiscal.

VIEDMA (AV).- El escenario del crimen sigue siendo centro de más análisis por el homicidio de Carlos Heisler. En la noche del viernes personal de Criminalística de la Policía continuó el trabajo en el lugar, con reactivos especiales que deben ser utilizados en horarios nocturnos y que permiten visualizar restos de elementos, como por ejemplo sangre, por más pequeña que sea la huella. Todo es objeto de pericias y buscan apurar resultados para encaminar con más precisión la investigación, conservando un gran hermetismo. Las reuniones se sucedieron durante ayer entre la fiscal de la causa, Daniela Zágari, y los efectivos que están dedicados a esta investigación. El robo parecería dejar de ser la principal pista a seguir, y aunque los investigadores no arriesgan hipótesis oficiales sobre los motivos del crimen, los rumores se multiplican en las calles de Viedma y parecen también acompañar la investigación hacia diferentes direcciones. Lo más llamativo –por lo menos por lo que se conoce hasta el momento- es que nadie habría aportado ningún dato concreto sobre movimientos extraños en las inmediaciones de la casa de la familia Heisler en la mañana del crimen, a pesar de que esa zona es muy transitada por su cercanía con el centro regional de la Universidad Nacional del Comahue, el Colegio Paulo VI, la Ruta Nacional 3, el bulevar Contín y una concurrida estación de servicios. Por ahora el testimonio central sigue siendo el de la viuda de Heisler, quien afirmó que dos sujetos entraron a robar a la casa y ultimaron al hombre. Según indicaron fuentes de la investigación, una de las esperanzas para esclarecer el hecho está en la prueba de la sangre que quedó impregnada en el trozo de hierro con el que le pegaron a Heisler en la cabeza hasta darle muerte. Pero todo depende de que se encuentre allí una huella que no pertenezca a la víctima.

Archivo


Comentarios


Crimen de Heisler: buscan pistas y crece el misterio