“Cristina se juega la apropiación de Francisco”

La frase lanzada por el filósofo oficialista Feinmann apunta a cuál debe ser la estrategia de un kirchnerismo que muestra divisiones ante el fenómeno Bergoglio devenido en nuevo papa.



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La frialdad con que el kirchnerismo recibió en un primer momento la elección del arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio como el nuevo papa viró rápido a un acercamiento a Francisco, ante la enorme aceptación popular que tuvo y su posible influencia en la política interna.

“Cristina se está jugando la apropiación de Francisco”, analizó el filósofo José Pablo Feinmann, defensor de las políticas de gobierno. “Ella marca una línea de que ‘este papa tiene que ser nuestro’. El lado que se lo apropie va a lograr mucho poder, acá y en América latina”, sostuvo.

El viraje de Cristina en su relación con Bergoglio dejó expuesta al ala progresista del gobierno. Los medios oficialistas y dirigentes como D’Elía y jóvenes de La Cámpora se apresuraron en cuestionar al nuevo pontífice y quedaron en posición adelantada. Ahora, giran en el aire y reacomodan discursos.

La presidenta sí tuvo reflejos políticos, aprovechó el escenario internacional que le brindó Roma y modificó su posición.

En diálogo con el programa Palabras +, Palabras -, que transmite TN, Feinmann aseguró que se “alegró” al ver a Cristina saludando al Papa en Roma. Y de inmediato avanzó en el desarrollo de la idea de que “hay una lucha alrededor de Bergoglio, de posesionarse de él”.

En su análisis, aseguró que es Cristina quien “baja la línea” sobre la posición del kirchnerismo respecto del Papa. “Va (a Roma) se encuentra (con Francisco), La Cámpora hace misas… Ella marca una línea de que ‘este papa tiene que ser nuestro, el que se lo gane, tiene que ser nuestro”, enfatizó.

Y continuó en esa línea: “Debe haber una lucha por captarlo. Ella (por Cristina) se ha distinguido sobre los otros. Está actuando como funcionaria, no como militante, pero como una funcionaria militante que se da cuenta de que este tipo puede ser otro tipo. Y el tema de las grandes películas es el cambio de los personajes. Puede ser que no tenga que ver con Bergoglio, sino con Francisco. Está diciendo ‘No jodan más con Bergoglio. Ahora es Francisco’”, aseguró.

En medio del clima de confusión que reina en el mundo K, Francisco Jalics, uno de los sacerdotes jesuitas perseguidos durante la dictadura, negó ayer que él y un colega hayan sido denunciados por Bergoglio, quien en esa época encabezaba esa orden religiosa. Lo que significa desacreditar las denuncias que lanza el periodista pro gobierno, Horacio Verbitsky. (Ver pág. 22)

Entremedio se publicó una versión acerca de un dossier que habría distribuido el gobierno argentino entre cardenales en el Vaticano para bloquear la elección de Bergoglio.

El Vaticano no desmintió esta publicación, que en cambio fue rechazada “categóricamente” por el embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero.

Bergoglio vivió una relación difícil con el ex presidente Néstor Kirchner (fallecido en 2010), quien llegó a considerarlo el “líder espiritual de la oposición”, y con Cristina Fernández.

El arzobispo chocó con la pareja peronista por sus críticas a la corrupción, al “exhibicionismo” político, por su constante lucha contra la pobreza y los problemas sociales y su férrea oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo.

En un primer momento, las filas K interpretaron la elección del arzobispo porteño como la llegada de un opositor al Vaticano, con el temor de que cada palabra se convertiría de ahora en más un mensaje directo hacia Buenos Aires. La tarea de Francisco hoy es en realidad mucho más universal: guiar a 1.200 millones de católicos en todo el mundo.

La presidenta tomó nota de la enorme aceptación que tuvo Francisco en la Argentina y cambió su postura.

“Varios presidentes de otros países se acercaron y nos dijeron que ahora la Argentina está en el centro del mundo”, señaló el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti. La presidenta lo sabe y decidió abrir una nueva etapa en la relación con Bergoglio.

(Redacción Central/DyN)


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