Cuando el fútbol tiene perfume de mujer

Más de 200 chicas juegan en Río Colorado. Aquí, sus experiencias en el club Villa Mitre y en el equipo Taco y Gambeta.



Hace años que el fútbol femenino amateur se transformó en una realidad y la redonda ya no es exclusiva de los hombres. Y si en Río Negro está en franco crecimiento, en la Comarca de Río Colorado y La Adela no solo muestra un gran presente sino que parece tener un futuro asegurado con las niñas que se suman a la actividad y toman protagonismo.

En esta zona, son más de 200 las mujeres de todas las edades las que conforman el nutrido grupo que eligen correr detrás de la pelota. Se organizan en equipos por fuera de la estructura oficial de la Liga Regional para disfrutar de los distintos torneos, en las canchas locales o en localidades cercanas.

Casi a diario, sin tenerle temor al clima, se las puede ver practicar para darle forma a su preparación para llegar en ritmo al encuentro del fin de semana.

A entrenar. Las jugadoras más jóvenes de Villa Mitre

Muchas de ellas son amas de casa o tienen otros trabajos y se las arreglan para hacer una pausa en sus tareas diarias y no faltar al entrenamiento. Después de una atención minuciosa a sus hijos, inician el ritual de calzarse los botines, un jogging o calza y remera para reunirse y despuntar el vicio de correr detrás de una pelota de fútbol. Otras, después de cumplir con las obligaciones escolares, dejan todo de lado para calzarse los cortos y llegar hasta la cancha o el potrero para jugar un picadito.

“¡Fíjate como le estás pegando!”, “no tengas miedo de salir con los puños, vos sos la arquera”. “frenate y levantate para ver dónde está tu compañera para darle el pase”, son algunas de las frases que se le escuchan en las prácticas a Víctor Donadieu, organizador y técnico en el club Villa Mitre. “Acá se grita cada gol, se llora cuando perdés. El fútbol se vive a pleno y sobre todo se siente con el corazón””, comentó María en uno de los descansos.

Estampa. Fabiana Carra, delantera de Villa Mitre.

El club se encuentra jugando un torneo regional que involucra a varios equipos del Alto Valle y del Valle Medio y viajan cada 15 días a una localidad distinta para participar del campeonato.

Villa Mitre cuenta con más de 80 jugadoras desde los 12 años hasta los 40, divididas en cinco categorías, sub 12 , sub 14 , sub 16, sub 18 y libres (mayores de 20 años). Pero nada resulta sencillo para el grupo: a pesar de que hacen sacrificios para poder entrenar y pasan menos tiempo con sus familias para asistir a las prácticas o viajar, también deben ocuparse de juntar el dinero para afrontar los costos de los viajes.

Entre fecha y fecha, las mujeres organizan ventas de tortas, rifas, cocinan lechones, buscan apoyo de los comercios locales y concretan diversas actividades para reunir los fondos necesarios para viajar. “Cada salida para llevar a todas las categorías nos sale arriba de los 16.000 pesos” reflexiono Víctor.

Evelyn. La hija de Fabiana sigue a su madre a todos lados.

Las pioneras

Con unas 30 integrantes, el equipo “Taco y Gambeta” mantiene su ininterrumpido recorrido en el fútbol. Formado a mediados de 1999, empezó jugando en torneos organizados en la cancha de fútbol 5 de los Bomberos y luego fue parte de la liga comercial. El grupo de mujeres participo además de innumerables encuentros, torneos y campeonatos regionales y nacionales desarrollados fuera de la localidad, logrando, copas, trofeos y reconocimientos de sus pares.

Hoy tres jugadoras (Melly, Bety y Vale) con amplia trayectoria en “Taco y Gambeta” están reforzando a Almafuerte de Choele Choel. La veintena de jugadoras en la categoría libre (18 años en adelante) están a cargo de Claudio “Galli” Ríos en la dirección técnica y Jorge Pérez en la preparación física.

La final. Claudio Ríos, DT de Taco y Gambeta, festeja ante Las Diablitas de Santa Rosa.

Pegale. Adriana Suárez, en uno de los entrenamientos de Villa Mitre.

La sub 12. Avanza Malena. Detrás Tiara y Jazmín.

Arquera. María Suarez, en pleno entrenamiento.

“Para cada una de las participaciones que tenemos, todas trabajamos mucho para reunir los fondos necesarios y para eso. Contamos con mucho apoyo y acompañamiento de nuestras familias. También de la comunidad de Río Colorado”, comentó Susana Pérez .

Por su parte, Víctor Donadieu de Villa Mitre, comentó “Acá no todas son amigas, pero cuando llegan al club o se ponen la camiseta, las dificultades o los problemas quedan de lado, queda todo afuera y todas por igual tiran para el mismo lado.”

“Dentro del grupo tenemos chicas que se destacan, juegan mucho mejor que un hombre. Pero algunas de ellas son un poco ‘vagas’ para entrenar o cumplir con las prácticas. Pero tienen que entender por más que tengan capacidad y habilidad, al no estar físicamente bien, todo los esfuerzo no sirve para nada”, dijo el DT, orgulloso. Entre el numeroso grupo de mujeres del club hay varias madres e hijas, hermanas o familiares que comparten desde hace años la misma pasión por el fútbol. Todas sueñan con que la Liga Regional tenga una versión femenina de sus torneos oficiales, un reclamo que comparte sus colegas de Taco y Gambeta.

Hasta este año, con un permiso provisorio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), las chicas podían integrar equipos mixtos con los varones en las categorías formativas. Pero esta iniciativa se dio de baja en el 2017 y muchas de ellas perdieron competencia, la que ahora quieren impulsar con torneos oficiales femeninos.

A ponerse lo botines. Antes de la práctica, Lucía Carra.


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