“Cuando la atención puede más que las fallas”
A diario escuchamos comentarios, quejas y reclamos respecto de la atención que reciben los pacientes del Hospital Pedro Moguillansky. Son muchas las críticas respecto de ese nosocomio: la forma de recibir a los pacientes, la atención de profesionales médicos, enfermeros, asistentes, etcétera. Pero así como hay quejas, también debemos resaltar cuando las cosas se hacen bien por parte del personal de ese hospital. Lamentablemente es el sistema de salud lo que está enquistado, enfermo, desgastado y hace que todos los ciudadanos debamos padecerlo. El 12 de agosto tuve que concurrir al área de Ginecología a recibir atención en razón de estar embarazada y con fecha programada de parto. Grande fue la sorpresa cuando se me hizo saber que no había camas por la cantidad de internadas en ese sector y el personal no contaba con los medios ni espacios físicos que mi atención y la de otras pacientes requerían. Pero es aquí donde el factor humano y profesional salió a jugar un papel muy importante. Desde el director, Dr. Daniel Bergero (quien siendo las 6 de la mañana del día 13 se puso el hospital al hombro y estaba en Ginecología conteniendo a las parturientas, viendo cómo iba el tema de falta de camas y solucionándolo junto a su equipo de colaboradores para que todas las futuras mamas estuviéramos tranquilas), el Dr. Carlos Lasry (brindando lo mejor de su formación universitaria, experiencia médica y ser humano) y otros profesionales ginecólogos que hacían lo imposible en sala de preparto, quirófano y posparto con la contención, tarea muy importante en estos casos; al personal de Enfermería del sector, tan serviciales, y a Marta (enfermera en consultorio de recepción de Gineco), que recibía agresiones e insultos y sin embargo seguía con su atención cordial y respetuosa. Mi estado de salud ha ido mejorando a diario, luego de algunas complicaciones, pero la atención no cambió. Al contrario, cada día se descubren nuevos valores en esos profesionales que, al final, no son más que seres humanos con mucha voluntad. Es necesario que toda la provincia de Río Negro sepa cómo se trabaja en este hospital, donde los profesionales que aquí cumplen funciones hacen que las carencias del sistema de salud pasen desapercibidas por tener un factor humano de excelencia. Por ello esta carta. Porque así como hay fuertes críticas por medios radiales y prensa escrita, también debe darse a conocer cuando las cosas se hacen bien o, al menos, se intenta desde la solidaridad humana, tratando cada uno de poner lo mejor de sí. Gracias a todos esos profesionales de la salud que sin dudar enaltecen la calidad de atención del hospital. A todo el personal de Ginecología, por siempre agradecida. Mariela Campos, DNI 25.460.012 Cipolletti
Mariela Campos, DNI 25.460.012 Cipolletti
A diario escuchamos comentarios, quejas y reclamos respecto de la atención que reciben los pacientes del Hospital Pedro Moguillansky. Son muchas las críticas respecto de ese nosocomio: la forma de recibir a los pacientes, la atención de profesionales médicos, enfermeros, asistentes, etcétera. Pero así como hay quejas, también debemos resaltar cuando las cosas se hacen bien por parte del personal de ese hospital. Lamentablemente es el sistema de salud lo que está enquistado, enfermo, desgastado y hace que todos los ciudadanos debamos padecerlo. El 12 de agosto tuve que concurrir al área de Ginecología a recibir atención en razón de estar embarazada y con fecha programada de parto. Grande fue la sorpresa cuando se me hizo saber que no había camas por la cantidad de internadas en ese sector y el personal no contaba con los medios ni espacios físicos que mi atención y la de otras pacientes requerían. Pero es aquí donde el factor humano y profesional salió a jugar un papel muy importante. Desde el director, Dr. Daniel Bergero (quien siendo las 6 de la mañana del día 13 se puso el hospital al hombro y estaba en Ginecología conteniendo a las parturientas, viendo cómo iba el tema de falta de camas y solucionándolo junto a su equipo de colaboradores para que todas las futuras mamas estuviéramos tranquilas), el Dr. Carlos Lasry (brindando lo mejor de su formación universitaria, experiencia médica y ser humano) y otros profesionales ginecólogos que hacían lo imposible en sala de preparto, quirófano y posparto con la contención, tarea muy importante en estos casos; al personal de Enfermería del sector, tan serviciales, y a Marta (enfermera en consultorio de recepción de Gineco), que recibía agresiones e insultos y sin embargo seguía con su atención cordial y respetuosa. Mi estado de salud ha ido mejorando a diario, luego de algunas complicaciones, pero la atención no cambió. Al contrario, cada día se descubren nuevos valores en esos profesionales que, al final, no son más que seres humanos con mucha voluntad. Es necesario que toda la provincia de Río Negro sepa cómo se trabaja en este hospital, donde los profesionales que aquí cumplen funciones hacen que las carencias del sistema de salud pasen desapercibidas por tener un factor humano de excelencia. Por ello esta carta. Porque así como hay fuertes críticas por medios radiales y prensa escrita, también debe darse a conocer cuando las cosas se hacen bien o, al menos, se intenta desde la solidaridad humana, tratando cada uno de poner lo mejor de sí. Gracias a todos esos profesionales de la salud que sin dudar enaltecen la calidad de atención del hospital. A todo el personal de Ginecología, por siempre agradecida. Mariela Campos, DNI 25.460.012 Cipolletti
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