Cuando la piedra se transforma en arte

Federico Marchesi presenta su original obra en Bariloche, hecha con piedra laja.



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"Entre Reinos" es un piso lítico de 90 metros cuadrados en el que cobran vida arrayanes, lengas, flores y frutos increíbles.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Federico Marchesi logró una vez más moldear la piedra, dibujar con ella y transformar la materia más árida de la estepa patagónica en un vergel. Las lajas de la meseta de Somuncura son la materia prima de sus obras y fuente de inspiración artística que dio nombre a su último trabajo: “Entre Reinos”, un piso lítico de 90 metros cuadrados en el que cobran vida arrayanes, lengas, flores y frutos increíbles. “Para trabajar la piedra hay que estar muy libre de uno mismo, dejarse influenciar por el material. Es más, en este trabajo el material me fue dando letra y así surgió el nombre de esta obra” explicó.

Ayer, por primera vez, el artista abrió su taller al público que concurrió en gran número a ver su obra y transformó el polvoriento galpón de chapas -ubicado en tierras del ferrocarril- en una activa galería de arte. Marchesi y su equipo de colaboradores dedicaron la jornada a relatar lo que hacen, la pasión con que lo hacen y recibir los efusivos elogios de la gente que agradeció la iniciativa impulsada en el marco de la XIV Semana Musical Llao Llao.

Su trabajo es tan singular como original el material elegido y la superficie sobre la que se expresa: el piso.

Para desarrollar el estilo estético único que caracteriza sus obras, Marchesi investiga los minerales naturales atesorados por las canteras de la estepa patagónica y la flora autóctona de la región que plasma en sus diseños reconocidos en el mundo.

El arte en piedra desarrollado por este destacado creativo local tiene por tanto una faceta utilitaria aplicada en la decoración de hoteles, restaurantes y las casas de distinguidos magnates.

El piso y la chimenea que integran “Entre Reinos” fueron encargados por un coleccionista de arte y anticuario que llegó hasta el taller de Marchesi por casualidad y se enamoró de sus trabajos. Primero adquirió una mesa de 3,8 metros por 1,70 metros que representa un viejo árbol de lenga de copa plana y grandes hojas otoñales, luego el revestimiento de la piscina y finalmente llegó el encargo que dio origen a “Entre Reinos”.

El proceso creativo de la obra fue fruto de ese vínculo impregnado de respeto y admiración. “Estas son obras colectivas, él es un especialista en mesas y muebles del Siglo XVIII, profusas en motivos vegetales, pero además conoce mi trabajo y dice que soy la única persona en el mundo que hace algo semejante” explicó el artista a “Río Negro”.

“Entre Reinos” es una obra fantástica que transforma piedras de 250 millones de años en bellísimas plantas sobre un paisaje imaginario.

Con un exquisito equilibrio entre la materia y la forma representa ese momento de la creación en que el reino mineral dio vida y forma al vegetal, el animal y el hominal.

Las lajas extraídas de Somuncura pierden su esencia fría y árida para adquirir la calidez de una flor o la suavidad de una hoja pendiendo de una serpenteante rama. Esa piedra, una vez pulida, presta su infinita gama de colores a un paisaje nuevo y despierta el deseo de conocer en profundidad la meseta de la cual proviene.

“Fede es un artista increíble, cuando él corta la piedra seca y toda cubierta de polvo ya ve formas que nosotros ni imaginamos”, confío Marcos, uno de los colaboradores que no oculta su satisfacción de pertenecer al taller de arte en piedra.


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