¿Cuánto pierden las empresas que dejan que sus empleados vean el Mundial en el trabajo?

<b>La inversión, por partido, de todas la empresas para que los empleados alienten a la Selección desde el trabajo superaría los $295 millones.<br />¿Vas a poder ver el mundial en tu trabajo?</b>



Por la proximidad del Mundial de Fútbol mucho se ha escrito acerca de variados temas vinculando a la economía con este deporte: cuánto cobran los jugadores, cuánto cuesta viajar a Sudáfrica a presenciar el torneo, o cómo el evento disparó las ventas de televisores e indumentaria deportiva. Incluso importantes empresas de finanzas, como Goldman Sachs, JP Morgan y UBS, se han sumando a la fiebre mundialista, arriesgando pronósticos en base a modelos cuantitativos propios.

No obstante, existe otro aspecto relevante relacionado a los costos, derivado de la participación de Argentina en el mundial. Conscientes del fervor que el deporte en cuestión despierta en el país –y de que, debido a la diferencia horaria, los partidos caen dentro del horario laboral– las empresas dispusieron toda clase de arreglos que van desde la adquisición de pantallas gigantes, pasando por los juegos online, hasta incluso la reprogramación de la producción. El gran objetivo es obviamente reducir el ausentismo laboral y mejorar la integración.

Teniendo en cuenta la superposición de algunos de los partidos de la Selección Nacional con el horario de trabajo, la pregunta que surge entonces es: ¿Qué costo representan para las empresas las horas trabajo dedicadas a la atención de los partidos? O, dicho de una manera más acorde con el entusiasmo nacional: ¿Cuánto será la inversión de las empresas para alentar a la Selección Nacional y acompañar el fervor de sus empleados y el país?

Si se toma como referencia el salario promedio nacional de $3.704 medido por el Indec, una semana estándar de cuarenta horas y un mes de 22 días laborables, obtenemos una remuneración promedio de $21 la hora.

Al aproximar el tiempo que se le dedicaría a cada partido en unas dos horas –dos tiempos de 45 minutos, más media hora dedicada a los indispensables preparativos y cábalas diversas–, el costo por día de partido asciende a $295.329.384 para las empresas en su conjunto. Esta cifra representa el 25% del total de la suma dedicada a salarios diariamente.

Si bien el resultado pareciera indicar un elevado costo a primera vista, resulta necesario analizarlo a la luz del peso que los partidos finalmente tendrían sobre el balance mensual. Para ello debe considerarse que, de un máximo de siete partidos posibles, tres de las fechas corresponden necesariamente a sábados o domingos, resultando el impacto considerablemente menor.

Por ejemplo: en el más que esperable caso de que la Argentina pase la primera fase encabezando a su grupo, en Junio jugaría sólo dos partidos en días de semana. Esto implicaría para las empresas un costo de sólo 2,27% sobre el total de los salarios pagados.

Siguiendo el supuesto de que Argentina clasifique primera en el grupo B, julio contaría como máximo con sólo una fecha en día laborable: la semifinal el día 7 de julio. Bajo este escenario, la inversión para las empresas por este partido sería de sólo $42 por trabajador sobre el total pagado por todo el mes, lo cual representa apenas el 1,13% del salario promedio nacional.

Puede verse entonces que, en términos del costo para las empresas, la pérdida en que se incurre por permitir a los empleados compartir los partidos del mundial en horario laboral resulta lo suficientemente insignificante como para que la Copa del Mundo siga representando una fiesta.

Fuente: abeceb.com


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