Cuatro años esperando reparaciones

La Justicia debe resolver por las roturas en una vivienda

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La construcción de edificios aledaños a viviendas suelen generar problemas durante el período de obra pero también posteriores, cuando no se realizan las reparaciones de los daños que pueden ser habituales ante una obra de envergadura. En la última década la proliferación de hoteles y edificios de departamentos en barrios residenciales generó decenas de denuncias de vecinos que se vieron afectados. Si bien la mayoría de los problemas se solucionan en acuerdos de partes, hay varios casos que llegan a la justicia.

Norma Mabel Arellano vivía en su casa de Otto Goedecke 264 cuando comenzó la construcción del actual hotel "Elfaltur", perteneciente al sindicato FATERyH, que no sólo les tapó la hermosa vista hacia el lago Nahuel Huapi sino que, según denunció, les habría generado fisuras en la construcción. Esto motivó que la propietaria decida mudarse e inicie un juicio por daños y perjuicios, expediente 48-156-06, que tramita ante el juzgado de Jorge Serra.

La demanda fue presentada el 8 de febrero de 2006 y reclamaba por los daños ocurridos "por la demolición de un muro de piedra bocha y cemento de más de dos metros de altura y un ancho de 50 centímetros" y también por "la gran excavación para las bases del edificio". Como consecuencia, afirma la demanda, "en el año 2004, se producen fisuras, quiebre de la mampostería, daños en el contrapiso y otros".

En el juicio fue designado perito el ingeniero Gilberto Ramón Díaz, quien constató las roturas y determinó que el daño fue ocasionado "por la gran excavación". Cabe recordar que el lugar tiene fuerte pendiente, tanto es así que no existe el tránsito vehicular a lo largo de toda la cuadra, y las calles Moreno y Mitre se unen mediante una escalera. El edificio fue construido en la parte inferior de lo que es la casa de Arellano.

El hotel fue inaugurado y actualmente la vivienda de la señora Arellano esta siendo alquilada por el Club Social Deportivo y Cultural 3 de Mayo, donde funciona su sede y también tienen previstos dictar algunos cursos. Los inquilinos reconocieron que el inmueble está en mal estado y que tuvieron que hacer reparaciones.

El proceso judicial se demoró y el año pasado se realizó una nueva inspección a la vivienda dañada, que estuvo a cargo del juez Serra y su secretario. La falta de sentencia motivó un reclamo de la parte demandada ante el Consejo de la Magistratura y mientras los papeles avanzan ( o no avanzan) la vivienda sigue luciendo sus fisuras.


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