Cuatro encapuchados redujeron a una familia

Una familia cipoleña vivió momentos de desesperación. Cuatro encapuchados armados ingresaron a la vivienda y los redujeron. Pedían dinero, pero se llevaron hasta el vehículo.



CIPOLLETTI (AC).- Momentos de tensión y marcado temor soportaron los miembros de una familia cipoleña cuando sujetos encapuchados y esgrimiendo armas de puño coparon la vivienda, ubicada en una zona de chacras. Los delincuentes los amenazaron y robaron de todo, incluyendo el auto, hallado posteriormente no lejos del sector.

La Policía hizo un relevamiento en busca de huellas y datos que les permita dar con los autores, aunque hasta anoche no habían surgido resultados positivos.

La odisea de la familia comenzó poco después de las 21.30 del lunes, en la casa ubicada en la colonia María Elvira, cuyo frente da hacia la ruta 22, rodeada de una alta reja, custodiada por dos grandes perros. Se encuentra a unos mil metros del puente 83, frente a un conocido comercio de ramos generales.

Estaban en la casa su propietario, Martín Cartasegna, su esposa, su madre y su hijo de unos 10 años. Según se supo, cuando la señora mayor le estaba dando de comer a uno de los perros, en la parte posterior, en cuestión de segundos se le abalanzó un sujeto, la hizo entrar a los empujones al interior de la casa y detrás lo hicieron otros tres, todos encapuchados y esgrimiendo armas de fuego.

En un momento, Cartasegna recibió un golpe en la cara y ese fue el único momento de violencia física que hubo.

Incluso -y tomando la precaución de colocarles trapos y diarios para no lastimarlos- los ataron a todos y los ubicaron en el living. Luego exigieron la entrega de dinero, aunque en la vivienda no había.

En esa instancia se alteraron pero luego, ya con la situación completamente dominada, comenzaron a recorrer la casa para alzarse con lo que podían.

De tal forma, fueron llevando hasta el Renault Clio de la familia, tres televisores, dos videocaseteras, ropa y elementos de variada índole.

“Esto lo hacemos porque no nos queda otra”, habría dicho uno de los cacos, como justificando el ilícito, según trascendió.

Otro, en un insólito rapto de “solidaridad”, devolvió una alianza que le había sacado al dueño minutos antes. Y en un nuevo raro gesto, también les dejaron un maletín con papeles y documentos que se hallaba en el auto.

“Primero estaban alterados pero después nos trataron de manera normal. Fue imposible reconocerlos porque tenían las caras tapadas”, alcanzó a comentar Cartasegna, sin hacer mayores comentarios, impactado al igual que sus familiares por la tremenda situación que debieron soportar durante más de una hora.

Una vez que cargaron el auto -habrían llegado caminando- el peligroso cuarteto tomó la ruta 22 en dirección a Fernández Oro, y antes de llegar al acceso principal doblaron hacia el sector conocido como “Isla 10”, abandonando el rodado y, presumiblemente, abordando otro. Cuando Cartasegna puso desatarse alertó a un vecino, quien dio aviso a la Policía, alrededor de las 23.30.

En la Comisaría Cuarta había ayer un cerrado hermetismo respecto de la investigación en sí. Oficialmente se reconoció que una patrulla detectó y recuperó el auto, y que se tomaron rastros en el rodado, y en la casa.

foto: La alta reja que rodea la propiedad de Cartasegna no fue impedimento para que los ladrones ingresaran a la propiedad.


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