Cuidado, la AFIP vigila



Un mes atrás dijimos que el “Plan Matrix” que la AFIP lanzó en el 2009, y que tuviera como objetivo un mayor y mejor control de la operatoria de los contribuyentes, estaba más que nunca en vigencia. Esto quedó demostrado por el lanzamiento de dos flamantes resoluciones generales (RG) el 17 y 18 de diciembre de 2013. La primera de ellas, la RG 3561 –que se comentó con mayor amplitud en el Consultor Tributario del 22/12/2013– dispone el reemplazo de los controladores fiscales usados hasta ahora por una nueva generación de ellos, que permitirán al fisco obtener información casi en tiempo real respecto de las operaciones facturadas por los contribuyentes y, fundamentalmente, le posibilitarán constatar al instante el cumplimento –o no– del acuerdo de precios por parte de los sujetos adheridos a él (supermercados e hipermercados). La segunda fue la RG 3571, que amplía la obligación de emitir factura electrónica (FE) a nuevas actividades y, fundamentalmente, incluye dentro del grupo de “obligados” al uso de esta herramienta a las empresas prestadoras de servicios, de energía eléctrica, agua potable y gas natural, mal llamados servicios públicos. En principio, el nuevo régimen generará una consecuencia inmediata: incrementará la carga de trabajo para las administraciones de las empresas –y no empresas– que desarrollan las actividades que menciona la norma y que ahora están obligadas al uso de la FE, especialmente aquellas consignadas en el párrafo anterior. Pero el efecto más importante que se desprende de la norma tiene que ver con el mayor control que ejercerá la AFIP sobre los contribuyentes, fundamentalmente al implementar la FE en las empresas proveedoras de servicios de energía, agua potable y gas natural. La FE aplicada en aquel sector generará información fehaciente y transparente del usuario efectivo del servicio y del titular del inmueble. Esto permitirá a la AFIP realizar cruzamientos entre la información obtenida a través de la FE y las declaraciones juradas del contribuyente, a fin de obtener una visión macro del contribuyente y su verdadera realidad económica. De esta forma, las redes de la AFIP se extienden en busca de lograr un control más preciso y oportuno sobre los contribuyentes, en pos de objetivos propios (evitar la evasión) y ajenos (controlar el cumplimiento del acuerdo de precios). Cr. Mariano Ramello Chinni, Seleme, Bugner y Asoc. consultorio@csbya.com.ar www.csbya.com.ar

Consultor impositivo


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