La Patagonia poética, según Ricardo Costa

El autor neuquino presentó, en el Centro Cultural Alberdi, su nuevo poemario “Golpe manco”, editado por El Suri Porfiado con prólogo de Jorge Boccanera. En un diálogo con “Río Negro”, cuenta por qué se resiste a definirse como poeta, entre otros conceptos.

22 ago 2018 - 00:00

Qué es la presentación de un libro de poesías en tiempos de crisis? Un espacio de resistencia. La pregunta nos pertenece. La respuesta, en cambio, es de Ricardo Costa, escritor y docente, quien ayer por la tarde protagonizó ese espacio de resistencia con la presentación de su poemario titulado “Golpe manco” y editado por la celebrada El Suri Porfiado.

Prologado por el escritor Jorge Boccanera, los casi treinta textos del flamante libro dieron vida, en el marco del ciclo literario #LeoEnAlberdi, a un escenario de lectura que invita a pensar lenguaje, vida y forma como recorrido visual, reflexivo y , por supuesto, poético. La presentación tuvo lugar en el Centro Cultural Alberdi, de Neuquén.

Los poemas reunidos en “Golpe manco” tratan sobre “el clima patagónico, crudo, salvaje y racional, donde tiempo, memoria, el paisaje externo y el interior reclaman lenguaje para ser”.

Le preguntamos a su autor qué significaba todo eso, y nos respondió: “A esta altura, uno se da cuenta que viene trabajando los mismos temas siempre: la muerte, el tiempo, la existencia...Lo que ocurre es que uno va dándole cierto giro al discurso lírico. En este libro incluí el clima patagónico. No la geografía, no el paisaje y se puede ver lo que es el paisaje y la mirada desde este lugar del mundo”.

¿Cómo definiría él mismo su estilo poético? “Contemplativo y siempre tratando de no olvidar, entre líneas, lo erótico. Me refiero a lo conceptual, Eros y Tánatos, la vida y la muerte. Me refiero a lo erótico en ese sentido, no a lo meramente sexual. Dentro de lo erótica está el amor, la pasión”.

Autor de textos multigenéricos, Costa no se aferra a ninguno en particular, aunque, lo dirá él mismo, su lugar es la poesía. “La escritura en mi es una constante, yo siempre estoy escribiendo sea el tema que sea y sea el cuerpo que te pida la escritura, un relato o una novela. Pero mi mayor espacio, mi horizonte más placentero es la poesía. Uno va escribiendo, los textos se van acumulando, refieren quizás a una experiencia reciente o hace años. Son textos que uno va escribiendo (re)escribiendo hasta que llega un momento en que ellos mismos, los textos, se agrupan, encuentran una concordancia y piden forma ese texto”.

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Sobre cómo escribe, el autor nacido en Buenos Aires, pero radicado desde hace años en Neuquén, reconoce: “método no tengo. No hay fórmulas para esto. Sí tengo una rutina. Soy de los que duerme muy poco, me levanto muy temprano, y trabajo mucho por la mañana. Leo muchísimo, es una pasión. Tengo la rutina de todas las mañanas de ponerme a leer, escribir y corregir, por supuesto”.

También novelista, Costa explica que publicó su primera novela, “Fauna terca”, recién en 2011 “porque intenté muchas veces hacerlo, pero no salía por culpa de fantasmas y muchos monstruos acobachados, sobre todo porque tuve que hacer el servicio militar en tiempos de la dictadura, en el 77 y el 78. Una experiencia muy traumática que me empujó a venirme a la Patagonia, sobre todo cuando estalló el conflicto por Malvinas, la guerra con Inglaterra. Me vine huyendo porque tenía terror a que me reincorporaran. No quería saber nada. Siempre quise narrarlo, pero recién pude hacerlo muchos años después. A esa novela le siguió una saga y dos novelas más que estamos viendo cuándo van a llegar a la forma de libro. Pero es tan crítica la situación que no sabemos cuándo”.

Ricardo Costa no cree ser poeta, a pesar de escribir poesía y de ser ese su lugar entre las letras. Nos explica por qué: “Poeta no, nunca me definí como tal. Llamarse poeta es pretencioso. Hay gente que escribe poesía muy bien, pero no son consecuentes con una vida poética. Los poetas no sólo se atan a la palabra escrita. García Lorca lo dijo de Dalí: “he conocido a un poeta”. La palabra escrita es una forma de hacer poesía. Yo no me llamaría poeta, sí como escritor y lector”.

Por último, su aclaración es necesaria y la sugerencia final lo es más aún: “Me gusta más el lenguaje poético. Creo que le pertenece a todas las expresiones. Uno puede encontrar poesía en el solo de una bailarina sobre un escenario es un hecho poético absoluto, no? Un tema de Mozart te da poesía sonora. Fomentar el lenguaje poético en las aulas.

Ricardo Costa:
una breve biografía literaria
Nació en 1958 en la ciudad de Buenos Aires, pero reside en la ciudad de Neuquén. Cursó la carrera de Letras en la Universidad Nacional del Comahue. Fue Director del Instituto de Formación Docente Nº 9, “Paulo Freire”, de Centenario entre 2001 y 2013. Entre otros reconocimientos, obtuvo el Primer Premio Fondo Nacional de las Artes 1998 y el Premio Internacional de Poesía “Macedonio Palomino” para obra publicada por su “Mundo crudo: Patagonia satori”, en México, 2008.
En 2007, editó el ensayo “Un referente fundacional”, y en 2011 la novela “Fauna terca”, ambos libros a través del sello El Suri Porfiado. Publicó los poemarios “Casa mordaza” (1990), “Homo dixit” (1993), “Teatro teorema” (1996), “Danza curva” (1999), “Veda negra” (2001; Tercer Premio Concurso Iberoamericano de Poesía Neruda, en Temuco, Chile, 2000), “Mundo crudo: Patagonia satori” (2005) y “Fenómeno natural” (2012). Por último, y con prólogo de Sergio De Matteo, aparece “Crónica menor (antología mezquina)” en 2015.
Roca

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