Murió Marcos Zucker, un histórico de la escena 14-05-03

Dedicó su vida al teatro, el cine y la televisión. Actuó desde los seis años.Su figura alcanzó trascendencia en varios países de Latinoamérica. Tenía 82 años.

14 may 2003 - 00:00

BUENOS AIRES (Télam).- El actor Marcos Zucker, un sólido intérprete que se desempeñó por más de siete décadas en teatro, cine y televisión, falleció ayer a los 82 años de un paro cardíaco en su domicilio particular del Barrio Norte porteño.

Su extensa trayectoria iniciada cuando contaba con apenas 6 años y se integró al elenco de "Rosa de Oro", pieza de Arturo Capdevila, donde interpretó al Rey de los Enanos, marcó el comienzo de una carrera que le permitió desempeñarse en Argentina y en otros países de Latinoamérica.

A partir de entonces -cantando el tango "Garufa" en el cine Ideal y asumiendo papeles de niño en piezas de diversas compañías- Zucker, hijo de inmigrantes polacos nacido el 15 de febrero de 1921, no abandonó nunca más las artes.

Como una buena definición de su profusa actividad, el actor sostuvo "me resulta imposible imaginar una vida sin teatro. Si naciera de nuevo haría de mi vida la misma puesta en escena y si el teatro no existiera, lo inventaría". En teatro acompañó durante muchos años a la actriz Luisa Vehil protagonizando, entre otros textos, "La alondra", de Jean Anouilh, bajo la dirección de Jean Louis Barrault.

También se lució en "El violinista sobre el tejado", que puso en Chile durante siete exitosas temporadas. El actor también trabajó con todas las primeras figuras de la época dorada de la revista porteña. Otras piezas en que tomó parte destacada fueron "Envidia", "El amante complaciente", "Imagen y semejanza" y "Mi Buenos Aires de entonces".

Marcos Zucker tuvo un hijo desaparecido en plena dictadura militar en la Argentina.

En 1996 había regresado a las tablas en la obra "Los siete gatitos", que se presentó en el teatro Cervantes con dirección de Ricardo Holcer, y en 1997 trabajó en la pieza teatral "Es difícil vivir", junto a Alfonso de Grazia y María Concepción César, en el teatro de la Ribera y en el ciclo televisivo "De corazón" (Canal 13), con Ana María Picchio y Víctor Laplace.

Anteriormente, la televisión también le había permitido mostrar sus dotes para el humor con personajes a los que sabía dotar de profunda ternura, como el ingenuo jubilado polaco que creó en 1982 para el programa cómico "La tuerca". Sufrió a "El Contra" de Juan Carlos Calabró e integró el elenco de los ciclos "Compromiso" y "Son de 10".

De su relación con la pantalla grande, quedan los testimonios fílmicos de "El casamiento de Chichilo" (1938), "Corazón" (1947), "El Crack" (1960), "La cuigarra no es un bicho" (1963) y "Vendado y frío" (1999). En los últimos años y aunque algo alejado de los sets y los escenarios, Zucker se dio el gusto de ser distinguido, en 1997, con el título de Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires, otorgado por el Concejo Deliberante porteño.

Con el llanto contenido, Zucker dijo al recibir el lauro: "Cuando inicié mi trabajo, pensé que a la carrera le podían valer circunstancias de premios. Pero esto colma todo lo que uno ha hecho". Para finalizar, el actor aseguró que "en algún momento me iré, pero puedo decirles que así, denodadamente, con el alma puesta en la lucha, como lo hice siempre, seguiré hasta el fin de mis días".

Aunque el deceso de Marcos Zucker se produjo de manera no traumática, su estado de salud se apreciaba muy frágil. Desde mediados de la década del '90, el intérprete, padeció infecciones intestinales y dolencias coronarias.

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