Cumplir para no lamentar

La aparición de las mensajerías como una salida económica y rápida en expansión frente a la crisis, suma un elemento de riesgo al de por sí caótico tránsito en varias localidades de la zona.

A la habitual anarquía para circular, estacionar en doble mano o frente a portones de garajes, interrumpiendo la circulación en las rampas para discapacitados o sobre las escasas sendas peatonales pintadas en algunas calles céntricas, se agrega el poco cuidado que los jóvenes motociclistas (100 en Roca) demuestran por sí mismos y por el resto de los ciudadanos.

Una de las antiguas costumbres pueblerinas que se mantiene sigue siendo la de "dar la vuelta del perro".

De pronto se escucha un zumbido, que en instantes se transforma en una o varias sombras que pasan a alta velocidad, esquivando cuanto vehículo haya por delante. Son los mensajeros, que con sus bólidos de 50 cc lanzados a "lo que dé" siembran de zozobra a quienes los ven avanzar en zig zag, escapando muchas veces por muy poco de ser parte de una tragedia.

Generalmente son jóvenes de entre 16 y 20 años que, en su mayoría, perciben entre el 45 y el 50 % de lo que cobran por cada viaje. Ello les permite poco más que "salvar los gastos".

Según las leyes de tránsito, deberían tener licencia para conducir ciclomotores, usar casco protector y un seguro contra terceros. Las empresas que contratan sus servicios deberían ser celosas custodias del cumplimiento de esas normas, pero la mayoría de esos requerimientos son "letra muerta" para buena parte de los mensajeros, a quienes les da lo mismo transitar en el sentido que indican las ordenanzas que hacerlo en contramano.

Gran parte de los vehículos no tiene luces y son comunes las frenadas "con el pie", por que los frenos literalmente no existen.

Las promesas de poner al tema de los mensajeros en regla, que de vez en cuando afloran desde el municipio, nunca pasan de allí, aunque es probable que haya quienes se rasguen las vestiduras cuando la comuna deba afrontar algún juicio derivado del incumplimiento de las normas que debería hacer respetar. (AR)


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