De espectadores a actores principales

La provincia avanza con su plan para posicionar a Gyp en el mercado. una defensa del programa local



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El debate sobre el “modelo neuquino”

Guillermo Coco*

En 1768 Du Pont de Nemous, economista francés y discípulo de Quesnay, hablaba en la nueva escuela fisiocrática de “Gobiernos de la naturaleza”. Sostenía que la fuente de riqueza de un Estado y su sociedad eran la tierra y el uso que se hiciera de sus recursos naturales. Adam Smith (ferviente admirador de Quesnay) escribía que ninguna sociedad puede ser floreciente y feliz si la mayor parte de sus miembros es pobre y miserable, y que el secreto de la riqueza es la inteligencia y el trabajo de sus hombres y mujeres. Próceres como Manuel Belgrano tomaron y unieron estos conceptos de la Europa emergente de esos tiempos para desarrollar la doctrina sobre cómo debiera crecer una nación. Vale decir que Belgrano fue uno de los primeros “economistas” que tuvo nuestra Nación aunque siempre se lo reconozca por sus dotes militares y humanistas. Cada vez que nuestro equipo debe tomar una decisión o llevarle una propuesta a nuestro gobernador me pregunto qué harían estos hombres si fueran contemporáneos y neuquinos. Hoy los hombres y mujeres de esta tierra debemos saber que nuestro futuro está directamente ligado a nuestras riquezas naturales: estos años marcarán el rumbo definitivo del futuro de nuestra provincia y echarán la suerte de sus habitantes. Es conocido por los neuquinos la expectativa que estas riquezas han generado no sólo en el poder central sino también en los centros de poder económicos mundiales. Necesitamos que vengan capitales de estos centros para desarrollar estas riquezas, porque de nada sirve tenerlas en el subsuelo ya que no podremos constituir una “sociedad justa, floreciente y feliz” como definía Adam Smith. Pero tampoco debemos dejar librado a estos centros el manejo de estos recursos porque es poner en sus manos nuestro futuro. ¿Qué pueden entender o importarles de nuestras necesidades, expectativas y sueños aquellos que llegan y se vuelven antes de que caiga el sol porque “nunca” hay tiempo para pernoctar en nuestras ciudades? Si supieran lo que es contemplar por las noches los cielos diáfanos que nos regala nuestra Patagonia. Empieza a verse una abierta campaña cuestionando la “Ley Corta”, aquella que nos da a los neuquinos los derechos y la propiedad de nuestros recursos, es decir, la ley que nos permite soñar un futuro distinto. Cuestionan a nuestra empresa estatal GyP. Molesta que en cuatro años tenga un patrimonio de más de 1.400 millones de dólares, que haya sido aceptada por la bolsa de valores y fuera la compañía que trajo a empresas como Exxon, EOG o Shell a invertir a nuestro país. También que haya firmado a la fecha el contrato de inversión más importante después del proyecto Loma Campana con la empresa Wintershall. Molesta que esté manejada por neuquinos y, lo más peligroso, que hemos tomado conciencia de que podemos ser artífices de nuestro propio destino. GyP es la única empresa que estuvo en los incendios de Aluminé y Ñorquinco proveyendo equipos y baños químicos y llevando duchas calientes por primera vez a las patrullas contra el fuego. También en los barrios neuquinos poniendo bombas de achique para sacar el agua de las calles y las casas, y aportando cañerías, vehículos, camiones, comida, medicamentos y artículos de limpieza. Su avión voló los cielos neuquinos esta semana llevando técnicos y equipos donde hizo falta. Los técnicos de la Subsecretaría de Hidrocarburos ganan premios internacionales por trabajos presentados en foros. Como decían nuestros abuelos: “Sólo hace falta un botón para muestra”. El “modelo neuquino” empieza a molestar, dejamos de ser meros espectadores para ser actores principales. Otras provincias con recursos naturales similares empiezan a imitarnos. Un empresario con el cual discuto mucho y respeto de igual manera comentó en una importante reunión: “Para colmo de males el modelo neuquino se empieza a exportar”. En nuestro viaje al Perú estaban representados todos los países de Latinoamérica. Por la Argentina invitaron a Neuquén: querían conocer “el modelo”. Si Du Pont, Quesnay, Smith o el mismo Manuel Belgrano vivieran nos dirían que no desperdiciemos la oportunidad única que nuestra tierra nos dio, siendo inteligentes, trabajadores y fieles defensores de nuestras riquezas *Ministro de Energía de Neuquén. Presidente de GyP

Para Coco, el proyecto de GyP “comienza a molestar” y ya está siendo IMITAdo por firmas estatales de otras provincias.


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