De Roma a Jerusalén, el ritual de fe en todo el mundo

Miles de feligreses en el Vía Crucis de la 'ciudad santa'. Benedicto XVI encabezó los actos en el Vaticano.





Las celebraciones de Semana Santa siguieron ayer en todo el mundo y en cada lugar, los fieles festejaron a su manera, con sus propias tradiciones. Quizá la más tradicional de todas se vivió en Roma, donde miles de personas se congregaron bajo la luz de las antorchas en el centro de la ciudad para participar junto al papa Benedicto XVI de la celebración del Vía Crucis en el Coliseo de la capital italiana. A través de meditaciones y rezos se recuerdan las 14 estaciones del camino de Jesús desde su crucifixión hasta su sepultura.

En cada estación se leen textos que transmiten los eventos relatados en la Biblia y que este año fueron escritos por el experto Gianfranco Ravasi. En el texto del Vía Crucis el Vaticano ataca públicamente este año el sufrimiento vivido por las mujeres en el pasado y el presente.

Por ello, en la novena estación se recuerda especialmente a «las mujeres humilladas y violadas», a aquellas «que son sometidas a prácticas tribales indignas; las mujeres, que por su maternidad viven una crisis y están solas; las mujeres judías y palestinas, y las de todos los países en los que hay guerra; las viudas y las mujeres mayores que fueron olvidadas por sus hijos».

Por su parte, miles de peregrinos cristianos participaron ayer en la tradicional procesión del Viernes Santo en memoria del calvario de Jesucristo en Jerusalén. Los peregrinos recorrieron la «Vía Dolorosa» en el casco antiguo de la ciudad, por la que según la Biblia Jesucristo cargó la cruz hace más de 2.000 años antes de morir crucificado. Además de cristianos de la región del Cercano Oriente, también viajaron hasta Jerusalén fieles de la Iglesia Católica Romana de países como España e Italia así como miembros de la Iglesia Ortodoxa griega. Los peregrinos se reunieron en la primera de las 14 estaciones de la «Vía Dolorosa». Como es tradición, algunos de ellos cargaban cruces de madera.

En el camino, entonaron el «Ave María». La marcha finalizó como cada año en la Iglesia del Santo Sepulcro, construida sobre el lugar en el que, según la Biblia, Cristo fue crucificado por los romanos y enterrado en las cercanías. Varios cientos de policías israelíes garantizaron la seguridad de la procesión.

En nuestro país, en tanto, el Vía Crucis se realizó en distintas ciudades. Sin dudas, el más visitado fue en Avenida de Mayo, en Capital Federal, anoche. También se realizó en el cerro San Bernardo, en Salta, que fue encabezado por monseñor Mario Cargnello. (AP-DyN-DPA)


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