“Decepción peronista”



A seis meses de la llegada del peronismo al gobierno provincial, siento la enorme necesidad de expresar mi asombro, mi terrible decepción por el modo de conducirse de los compañeros que han llegado al poder. Totalmente olvidados de los muchos compañeros que estuvimos más de veintiocho años trabajando para que así sea. El primer episodio que produjo total desconcierto y terrible dolor fue signado por la muerte de uno de los más grandes conductores que tuvo el peronismo rionegrino, el compañero Carlos Soria, de quien no fui un ferviente seguidor pero no por eso dejo de reconocer su gran capacidad de liderazgo, conducción y fundamentalmente de gestión. Esa ilusión enorme de que la transformación de la provincia, tan castigada durante tantos años, se produciría de la mano de Soria se diluyó el 1º de enero de este año. Así y todo, confiado en la capacidad de recuperación de los compañeros funcionarios, legisladores, intendentes y militantes en general, esperé un tiempo que considero prudencial, observando las acciones que de ellos derivan. Hoy me doy cuenta de que lo que vengo viendo no es lo que imaginamos miles de rionegrinos, especialmente los peronistas. Pero no se trata de la desilusión porque sí, se trata de lo que debe ser y hacerse. Tanto tiempo castigando a los antecesores en la gestión de gobierno, por la corrupción, el nepotismo, la desidia, etc., y hoy vemos, con grandísima decepción, que no hay demasiadas diferencias. Familias enteras de funcionarios ingresadas al Estado, atropello al empleado público como si fuera el máximo responsable de la situación en que se encuentra la provincia, utilización de los recursos del Estado para beneficios personales, con una ostentación escandalosa. Ahora bien, lo más decepcionante, lo que cala más hondo en mi espíritu peronista es la ausencia. Esta ausencia muy significativa de los distintos “compañeros” funcionarios, legisladores, vicegobernador. Ausencia que se palpa en la falta de convocatoria, de explicaciones, de rendición de cuentas de los actos. Después de lo que se hace público a diario en los medios de prensa –quizá exagerados algunos, más o menos mentirosos otros–, lo cierto es que lo que se publica del accionar de los compañeros no es lo que esperamos que suceda. Lo más triste de todo esto es que en un tiempo no muy lejano, cuando nuevamente se acerquen tiempos electorales, seguramente aparecerán esperando un nuevo acompañamiento. Ese día, compañeros, no sé cuántos de nosotros vamos a estar dispuestos a poner nuestro tiempo y nuestra militancia a su servicio. No temo equivocarme si les digo que serán muy pocos. En relación al gobernador Weretilneck, quien se encontró por avatares de la vida con semejante responsabilidad, le deseo el mayor de los éxitos en la gestión, porque sin duda será el éxito de todos los rionegrinos. Héctor Eduardo Corvalán DNI 12.391.089 Congresal titular del Partido Justicialista Roca

Héctor Eduardo Corvalán DNI 12.391.089 Congresal Titular Partido Justicialista Roca


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