Democracia y listas sábana

Por Aldo Duzdevich (*)



En el '94 conversando con legisladores provinciales peronistas de La Rioja, nos comentaban que en esa Legislatura, sobre 23 diputados, 22 eran del PJ y uno de la UCR. Me invadió la profunda sospecha de que en La Rioja los peronistas hacían fraude…pero, para hacer entrar al de la UCR; obvio, no podía ser un Poder Legislativo con el cien por ciento del mismo partido. Así que los riojanos mostraban orgullosos a su diputado de la oposición, a quien no privaban de voz, ni de voto, ni de agua en ninguna comisión.

Bien, quiero agregar que la Constitución riojana había eliminado por completo la famosa “lista sábana”. En el 2004 están más participativos y, sobre 23, hay 3 opositores; fue porque dos del PJ armaron un bloque disidente.

Desde hace tiempo la “eliminación de las listas sábana” se ha convertido en una causa mediática alentada por el periodismo antipolítica y recogida por muchos intelectuales “progresistas” que la alientan con fervor. Otros, como 'Lilita' Carrió ya se dieron cuenta y sorprendiendo a sus seguidores opinan en favor de la lista sábana.

Recientemente el licenciado en Ciencias Políticas, Juan Manuel Tartaglia, realizó un interesante trabajo de investigación sobre los sistemas de elección de legisladores en las distintas provincias argentinas, del cual voy a transcribir algunos párrafos.

Dice Tartaglia: “Un sistema electoral es un conjunto de procedimientos, normas y reglas a través de los cuales las preferencias de los ciudadanos se convierten en votos y esos votos se transforman en cargos ganados por partidos y candidatos. En los diferentes sistemas electorales de las provincias argentinas se pueden distinguir tres tipos principales de sistemas: mayoritarios o plurales, proporcionales y mixtos.

“Sistemas electorales mayoritarios: En este tipo de sistema, también llamado 'el ganador se queda con todo', el partido ganador incrementa su base legislativa mientras que los partidos rezagados obtienen magras recompensas. Bajo este tipo de sistemas, los candidatos no necesitan, en general, traspasar un umbral mínimo de votos, ni requieren de una mayoría absoluta (más del 50%) para ser elegidos. Este sistema se utiliza sólo en Chubut y Santa Fe”.

“Sistemas electorales mixtos: En estos sistemas, un porcentaje de los legisladores provinciales son elegidos a través del sistema proporcional, tomando a la provincia como un distrito único. El porcentaje que resta es elegido a través del sistema de simple mayoría en cada una de las circunscripciones uninominales (se elige un candidato por circunscripción) en que es dividido el territorio”.

“El sistema electoral mixto es aplicado, con distintas variantes, en 5 de las 24 provincias argentinas”.

“Sistemas electorales proporcionales: La ventaja fundamental de este sistema electoral es que la proporción de bancas que obtiene un partido en la Legislatura refleja apropiadamente el porcentaje de votos que ese partido ha recibido. Mientras los sistemas mayoritarios enfatizan la gobernabilidad, los sistemas proporcionales se centran en la inclusión de las opiniones minoritarias”.

“Si bien en las provincias argentinas se encuentran ejemplos de los tres tipos principales de sistemas electorales mencionados, predomina el sistema proporcional, el cual es consagrado en 17 de las 24 constituciones para la conformación de las legislaturas provinciales. En 11 de estas provincias hay distrito único, en tanto que las 7 restantes poseen más de un distrito, en un rango que va desde 3 distritos en la provincia de Tucumán, hasta 23 en la provincia de Salta”.

Y como un ejemplo termina aclarando todo, podemos decir que donde existe el sistema proporcional por distrito único, como el que adoptó Neuquén en la Enmienda de 1994, todas las minorías políticas tienen cabida en el Parlamento de acuerdo con el porcentaje de votos obtenidos por cada una. Si embargo, en las provincias con sistemas mixtos (candidatos por circuito o departamento) el oficialismo desequilibra pesadamente a su favor la cantidad de legisladores, como es el caso de la Legislatura riojana o la de Río Negro, donde la UCR con el 32% de los votos tiene el 56% de las bancas.

Con una “buena reforma constitucional”, eliminando la “lista sábana”, tal vez Sobisch logre en Neuquén una Legislatura de 21 diputados, 20 del gobierno y un “opositor”, para exhibir.

 

(*) Ex diputado provincial PJ.


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