Demócratas destacan la unidad ante crucial batalla

Delicada situación partidaria ante primarias en Florida y Michigan. Clinton se juega sus últimas esperanzas para liderar la interna. Obama sólo necesita 42 delegados para ser el candidato presidencial.

WASHINGTON (DPA).- Los líderes del Partido Demócrata estadounidense hicieron hincapié en la necesidad de volver a la Casa Blanca ante la enconada batalla que se presentaba entre los partidarios de la candidatura de Barack Obama y de Hillary Clinton sobre las controvertidas primarias en Florida y Michigan.

"Somos suficientemente fuertes para debatir y estar en desacuerdo e incluso para enfadarnos y decepcionarnos y aún así finalizar juntos el día y estar unidos", dijo el presidente del Comité Nacional Demócrata (DNC), Howard Dean, durante la apertura de la reunión especial del partido.

Cientos de seguidores, sobre todo de Clinton, se congregaron frente a hotel de Washington donde tiene lugar la reunión de los 30 miembros de la cúpula del DNC que pretende debatir la delicada situación del derecho de voto de los delegados elegidos en las primarias de Florida y Michigan, donde se violaron las normas del partido.

Los representantes de Florida defendieron apasionadamente su postura evocando las controvertidas elecciones presidenciales realizadas allí el año 2000.

La mayor parte de demócratas considera que entonces el presidente George W. Bush dejó atrás al candidato Al Gore por medios injustos. "No es necesario decirle a este comité que en Florida somos bastante sensibles cuando se trata de que no se tengan en cuenta nuestros votos", afirmó el senador por Florida Bill Nelson, quien recordó que un número récord de votantes participaron en las primarias de su estado el 29 de enero a pesar de que se advirtió que no serían válidas.

El Partido Demócrata de Michigan afirmó que su estado es crucial para poder ganar en la elecciones generales en contra del candidato

republicano John McCain.

Los republicanos "nunca fallan a la hora de recordarles a los votantes de Michigan hasta qué punto los demócratas ignoraron a Michigan, cómo no les importa Michigan y no son dignos del respaldo de Michigan", advirtió Mark Brewer, presidente del Partido Demócrata de dicho estado.

La admisión de los delegados de Florida y Michigan es prácticamente la última esperanza de Hillary Clinton para luchar contra la nominación de Obama, quien tiene un claro liderazgo poco antes de que los cinco meses de elecciones primarias lleguen a su fin.

El comité del partido había expulsado a los delegados de los dos estados de la convención que se realizará en agosto para elegir el candidato demócrata, tras las irregularidades registradas. Sin embargo Clinton, que resultó vencedora (aunque el nombre de Obama ni siquiera aparecía en las papeletas de Michigan), quiere que los votos sean tenidos en cuenta y alega que se trata de dos es

tados clave con miras a las elecciones del 4 de noviembre.

La ex primera dama y numerosos representantes estatales argumentaron diciendo que excluir estos dos grandes estados clave podría ir en contra del espíritu participativo de los votantes en las elecciones generales. Por otra parte, Obama y sus seguidores afirman que en el mes de enero el senador por Illinois no era tan conocido como Clinton y que hubiese obtenido una mayor cantidad de votos en las primarias de ambos estados si hubiese estado permitido realizar campaña. "No han sido elecciones primarias normales", declaró el diputado por Florida Robert Wexler, quien se pronunció a favor de Obama diciendo que respaldaba la propuesta de que se reintegrara a la mitad de los delegados en cuestión.


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