Cipo le metió coraje y lo empató el más corajudo

Manuel Berra dejó en claro que es

una pieza clave.

Volvió y le dio el agónico gol ante

el líder Brown.

04 dic 2010 - 00:00

Cipolletti salvó un punto de milagro. En la última jugada de la noche, Manuel Berra puso el empate y fue un alivio. Un “algo es algo”, porque aunque empató con el líder Brown de Madryn (1-1), no le pudo acortar la distancia y encima, dejó de ser el escolta de la zona A del Argentino A.

La posesión de pelota fue pareja, pero las situaciones más claras fueron del visitante. Esa fue la síntesis del primer tiempo y al fin y al cabo marcó los 10 puntos de diferencia que hay en la tabla.

Brown se planto a jugar de igual a igual y de movida la apuesta fue Mauro Fernández. Le ganó la batalla a Jorge Cid y recién cuando se sumó Fernando Inda en la marca, hubo algo de paridad.

El delantero desbordó dos veces en los primeros 5 minutos y el Albinegro se salvó, primero por un despeje de Roberto Muñoz y después por una mala definición de Juan Tevez.

Las respuestas locales fueron con disparos de media distancia. Probó Gabriel Chironi y más tarde Inda, en las únicas acciones de la media hora inicial.

En el cierre, una doble jugada que pudo terminar en gol. La Bruja Martínez les ganó a todos en las alturas y casi puso el 1-0. Y en la salida, Mario Ávila vio adelantado al arquero, pero definió muy mal.

El complemento arrancó con problemas para Cipo, porque se fue lesionado Inda (le harán estudios pero sería de gravedad, en la zona de la tibia y el peroné). Encima, la visita siguió con más claridad y antes de los 20, facturó.

Diego Giménez desbordó por derecha, metió el centro y Juan Tevez definió en soledad. ¿Merecido? Sin dudas, porque en esos 62 minutos y monedas, el equipo de Madryn justificó su liderazgo. No brilló, es cierto, pero se plantó muy bien en el campo de juego.

Con más empuje que fútbol, el equipo de Marcelo Yorno fue al frente. Trató de desbordar por los costados, aunque abusó demasiado del pelotazo para Ezequiel Petti.

A los 40, el delantero se lo perdió de manera increíble. Dos veces en la misma jugada: primero con un cabezazo y después con un oportuno despeje de Nicolás Ballesteros en la línea.

Cipo fue y fue. Y encontró el empate. Manuel Berra, el más criterioso del local y de la cancha, tuvo su premio. El ingresado Maxi Raffú mandó el centro, el arquero visitante chocó en la salida y Manolo definió.

Explotó La Visera y era lógico, porque el Albinegro no jugó bien y estuvo contra las cuerdas. Una derrota lo hubiera dejado más lejos aún. Salvo un punto y nada más. (AN/AC)

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día”Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.