Derechos humanos, la deuda



LA HABANA (AFP).- El nuevo gobierno de Cuba comenzará su gestión con la pesada carga de unos 240 presos políticos y otros reclamos en materia de derechos humanos, que tendrá que enfrentar en búsqueda de oxígeno externo e interno, según diversas fuentes. A pesar de la negativa de Fidel Castro a ser reelecto, publicada el martes, “a corto plazo no espero ningún impacto positivo en la situación de los derechos humanos”, dijo el activista Elizardo Sánchez. El tema de los presos políticos sigue en el candelero a tres días de la toma posesión del nuevo Gobierno, muy probablemente encabezado por Raúl Castro, debido a la inminente liberación de tres reos.

La pasada semana, el canciller español Miguel Ángel Moratinos anunció la decisión “unilateral” de Cuba de liberar siete presos políticos. Cuatro de ellos viajaron con sus familias a España el fin de semana, pero aún se desconoce quiénes son los otros tres. Esas excarcelaciones, ignoradas por la prensa local, tienen inmediato eco en la de otros países y efectos de distensión con la Unión Europea (UE), a la cual Cuba parece interesada en acercarse. La población espera con ansiedad medidas en las cuales ha trabajado el gobierno de Raúl en sus 19 meses de mando provisional por enfermedad de Fidel, entre ellas algunas que eliminen “el exceso de prohibiciones y medidas legales”, en las cuales se incluyen temas relativos a algunas libertades.


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