«Desprotección e indiferencia»

Escribo en referencia a la nota publicada el domingo 6 de septiembre respecto de las declaraciones del jefe de la Policía del Neuquén sobre la comparación que efectúa entre andar en bicicleta y manejar un arma de fuego. «Usar un arma no es bicicletear». Estas declaraciones emitidas por el máximo referente de la seguridad policial neuquina indican un profundo y riesgoso desconocimiento sobre la materia; también implican desprotección e indiferencia hacia sus subordinados. Doy fe de que el policía que quiere realizar prácticas con su arma debe comprar y pagar de su bolsillo las balas.

Los más reconocidos instructores de táctica, tiro policial y civil realizan una clasificación de cinco niveles de competencia en el uso de armas de fuego.

El primero es el de los intencionalmente incompetentes: esta especie es una que no tiene intención de mejorar sus habilidades.

El segundo es el desconocedor de su incompetencia: es el incompetente que no sabe, debido a una pobre o incluso total carencia de entrenamiento. Lo peor es que, cuando se da cuenta de esto, es cuando se encuentra en una situación crítica donde está en juego su vida.

El cuarto es el consciente competente: con el adecuado entrenamiento y práctica, puede manejar su arma y resolver situaciones de una forma eficiente y segura.

El quinto es el inconsciente competente: ha programado su cuerpo y mente (después de un exhaustivo entrenamiento) para reaccionar en fracción de segundos con la respuesta adecuada.

La descripción detallada es mucho más amplia y está a disposición para ser usada en beneficio de tener una policía preparada y entrenada.

El entrenamiento permanente y la práctica de tiro en forma sistemática hacen a la seguridad del propio efectivo y, por extensión, de la comunidad en la que trabaja. Hay diez errores fatales que han matado a policías expertos; uno de ellos es «no descansar suficiente». Encontrarnos con este tipo de posicionamiento, donde en lugar de reconocer falencias y tratar de darles solución se minimizan realizando comparaciones ridículas, nos hace pensar en el grado de deterioro de nuestras instituciones. Tenemos que empezar a trabajar para revertir este camino.

Juan Carlos Bertolami, DNI 10.951.411

Neuquén


Escribo en referencia a la nota publicada el domingo 6 de septiembre respecto de las declaraciones del jefe de la Policía del Neuquén sobre la comparación que efectúa entre andar en bicicleta y manejar un arma de fuego. "Usar un arma no es bicicletear". Estas declaraciones emitidas por el máximo referente de la seguridad policial neuquina indican un profundo y riesgoso desconocimiento sobre la materia; también implican desprotección e indiferencia hacia sus subordinados. Doy fe de que el policía que quiere realizar prácticas con su arma debe comprar y pagar de su bolsillo las balas.

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