Desprotección humana al momento de la erupción

ANÁLISIS

La erupción del volcán Puyehue dejó al descubierto la precariedad de medios del gobierno rionegrino ante la emergencia, y la falta de compromiso de los funcionarios encargados de enfrentarla. La existencia de actividad en el volcán fue reflejada por los medios de la región -incluyendo “Río Negro”- por lo menos desde febrero, mientras que a fines de abril la zona aledaña al volcán fue declarada en “alerta naranja” durante varios días, sin que alterara significativamente la actividad turística y comercial. Una cronista de este diario confirmó esa información durante su estadía en el complejo termal “Aguas Calientes”, entre el 25 y el 27 de abril pasados. Y un día antes de la erupción, este diario tituló en tapa sobre la actividad sísmica inusual de esas horas en Puyehue. La Junta de Defensa Civil municipal de Bariloche difundió las medidas de prevención y la situación de alerta recién el sábado por la tarde, cuando la pluma emanada por el volcán ya precipitaba arena volcánica sobre la ciudad y los vecinos se preguntaban qué estaba pasando en una ciudad que repentinamente oscureció en plena tarde, haciendo ominoso el paisaje. La población se volcó a supermercados y estaciones de servicio para abastecerse de víveres y combustible, movida por la incertidumbre que despertó el fenómeno, y el domingo multiplicó quejas en las radios por la tardía reacción del municipio. Pero mientras buena parte de la ciudadanía, asustada, buscaba respuestas en las radios de la ciudad o en las redes sociales, el director de Defensa Civil de la provincia, Ubaldo Lambrecht, en vez de ponerse al frente de las medidas de contingencia, daba rienda suelta a su pasión futbolística, quedándose en Las Parejas, Santa Fe, donde el Deportivo Roca jugaba -recién el domingo, 24 horas después de comenzada la emergencia- por el torneo Argentino “B”. En Facebook circula el video de un hincha que muestra al funcionario rionegrino sonriente por atrás de un grupo de simpatizantes del “Depo”. Lambretch había llegado el mismo sábado a la provincia de Santa Fe, y tras la erupción del volcán este diario intentó comunicarse con el funcionario, aunque no logró contactarlo. El intendente de Bariloche Marcelo Cascón negó que el municipio haya ocultado información o demorado el alerta a la población para proteger la imagen de la ciudad de cara a la temporada de invierno. “No hubo sujeción a intereses empresarios y yo no lo aceptaría” enfatizó Cascón, mientras que el ministro de Educación y candidato a gobernador por la UCR, César Barbeito, reconoció que “es cierto que no se informó con anterioridad pero se estaba trabajando en forma coordinada con anterioridad”. Cascón aseguró que la información recabada por la Junta de Defensa Civil, desde que inició el seguimiento del fenómeno, ubicaba la actividad del complejo volcánico en “alerta amarillo” y desconocía la existencia de variaciones que indicaran varios picos de mayor peligrosidad hasta la erupción del sábado pasado. El vulcanólogo Gustavo Villarrosa explicó a “Río Negro” que estaba al tanto del monitoreo sísmico iniciado por el servicio geológico chileno hace más de un mes y medio y que esa información fue transmitida periódicamente al municipio y a la Junta Municipal de Defensa Civil por lo que “de alguna manera, hay algún grado de preparación”, dijo. Sin embargo, lo cierto es que la población no había sido alertada de lo que se avecinaba, cuando había señales suficientes que permitían predecirlo. Un bien planificado diagrama de medidas destinado a prevenir, reducir y atender fenómenos naturales como éste hubiera evitado someter a la población a la angustia de un hecho consumado.

El director de Defensa Civil, Ubaldo Lambrecht, estaba de festejos el domingo.


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