Después del gas,
la electricidad

Panorama de Río Negro

Aunque fue un referente de la industria durante los gobiernos kirchneristas, nadie en los yacimientos de las tres cuencas hidrocarburíferas de la Patagonia reconocería a Juan José Aranguren como del palo. El ministro de Energía condujo aquí la subsidiaria de una de las petroleras más importantes del mundo, la anglo-holandesa Shell, que en Argentina jamás extrajo petróleo; lo suyo fue comprar crudo, industrializarlo y venderlo en forma de nafta o gasoil. En esa cadena, cada costo fue un traslado (pass through) directo al surtidor, sin más regulación que la del mercado (con la excepción de algunos años de la década anterior).

A diferencia de lo que ocurrió con la energía eléctrica, cuyos verdaderos costos de producción aún no se trasladaron al precio final, Aranguren estableció un precio del gas en boca de pozo atractivo para las empresas petroleras y lo trasladó, brutal y sinceramente (por usar el eufemismo de moda), a las facturas de las distribuidoras. Está en la naturaleza del ministro.

Bariloche se transformó en la bandera de la resistencia al tarifazo. El intendente Gustavo Gennuso tuvo suerte de que el juez federal Leónidas Moldes estuviera de licencia por integrar el Consejo de la Magistratura y lo subrogara su par de Neuquén Gustavo Villanueva, que le concedió la medida cautelar de suspender el aumento por tres meses.

Dentro del bloque patagónico, el gobernador Alberto Weretilneck quedó otra vez más cerca del chubutense Mario Das Neves que del neuquino Omar Gutiérrez. Es posible que el rionegrino haya retrocedido varios casilleros en sus intentos por tener más llegada en la Casa Rosada.

“Río Negro Energía” mostró esta semana que con la decisión del gobierno de Mauricio Macri el valor del gas en boca de pozo que se les paga a las petroleras trepó hasta 5,1 dólares por millón de BTU (una medida calórica de referencia), uno de los precios más altos del mundo. Para colmo, el ahorro de 1.100 millones de pesos por la quita del subsidio a los usuarios representa sólo el 0,2% del déficit fiscal. Como se ve, el ahorro es insignificante para el costo social que representa.

Próximo aumento

Para el mercado eléctrico, Macri y Aranguren eligieron como subsecretario a Alejandro Sruoga, un consultor muy conocido en la zona, que tuvo un cargo similar hacia el final del gobierno de Fernando de la Rúa.

Conocedor de los servicios regulados, Sruoga decidió darle al mercado eléctrico la gradualidad que no existió en el gas. El costo de generar energía en Argentina fue el año pasado de 653 pesos por megavatio hora (MWh), pero los usuarios sólo pagaron 95; la diferencia se cubrió con subsidios o con deuda.

Este año, el costo mayorista real de la electricidad es de entre 750 y 800 pesos por MWh. El gobierno nacional decidió trasladar sólo una parte de eso, 320 pesos, al precio que aparece en las facturas. Sruoga dijo que por este año era suficiente, pero luego Aranguren deslizó que podría haber nuevos aumentos y, si no hay cambios en el gabinete nacional, es muy probable que así sea.

Como en el gas, en materia eléctrica Argentina también tiene uno de los precios mayoristas más altos: 55 dólares por MWh, más caro que en Chile (40) y Brasil (23). En el 2001 costaba 22 dólares.

A diferencia del gas, que se regula, el precio mayorista de la electricidad se forma en una subasta horaria en la que la última central que se despacha fija el precio para el resto. En Argentina se quema desde hace años gasoil para fabricar electricidad, con costos muy altos.

Así, en los últimos diez años el precio mayorista de la electricidad subió 1.000% y el que se trasladó a la factura, sólo 150%.

La idea del gobierno nacional es que este aumento provoque una caída en la demanda (algo que no pasó en abril, con un aumento del 2,6%), con un consiguiente descenso del precio mayorista, que podría quedar en torno de los 500 pesos por MWh, más cercano a los 320 que ahora están reconocidos en la tarifa.

Bariloche se transformó en el símbolo de la lucha judicial y ciudadana contra el tarifazo. Weretilneck quedó otra vez muy lejos de Gutiérrez y en sintonía con Das Neves.

El costo de generar electricidad no fue trasladado aún del todo a las facturas de las distribuidoras. El precio mayorista de la luz es, en dólares, 150% más caro que en el 2001.

Datos

Bariloche se transformó en el símbolo de la lucha judicial y ciudadana contra el tarifazo. Weretilneck quedó otra vez muy lejos de Gutiérrez y en sintonía con Das Neves.
El costo de generar electricidad no fue trasladado aún del todo a las facturas de las distribuidoras. El precio mayorista de la luz es, en dólares, 150% más caro que en el 2001.

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