Detuvieron en Zapala al cómplice de una masacre

Se trata de Marcelo Dandeu. Lo acusan en Buenos Aires del asesinato de una familia. Se había refugiado en la casa de un familiar, que lo entregó. Buscan a un cómplice en Neuquén.



ZAPALA (AZ y AN)- La policía de esta ciudad detuvo ayer a un remisero acusado de participar el mes pasado en la masacre de una familia en la provincia de Buenos Aires, y ahora busca a uno de sus cómplices en Neuquén capital. El sospechoso fue entregado por un familiar al que visitaba en esta localidad, y que se enteró de que su pariente estaba involucrado en el espeluznante crimen a través de la prensa. Cuando estuvo en la celda confesó su participación “como entregador” y dio detalles estremecedores de los asesinatos que atribuyó a una banda mixta integrada por delincuentes y policías. Lleno de temor, dijo: “prefiero que me maten aquí antes que volver a Buenos Aires”.

“Al primero que mataron fue al jefe de la familia. La hija se quiso escapar por la ventana, le tiraron con un cenicero y la desmayaron. A la mujer prácticamente la evisceraron”, relató el sujeto, temblando de miedo, a los policías que lo capturaron. Desmintió además que los crímenes se vinculen con un rito afrobrasileño, como especulaban los investigadores, y dijo que se trató de un “apriete” para cobrar una suma de dinero (ver aparte).

Se trata de Marcelo Alejandro “Chelo” Dandeu, de 27 años, acusado de participar en el triple asesinato de la familia Quiroga. Los crímenes habrían sido cometidos el 1 de octubre pero recién fueron descubiertos el 22, cuando la policía desenterró los cadáveres en el jardín de la familia, en Villa Tessei, partido de Hurlingham.

Dandeu conocía a las víctimas, porque era el chofer de uno de los remises de la familia.

Según pudo saber “Río Negro”, al poco tiempo de cometer los crímenes el sospechoso escapó hacia Neuquén junto con uno de sus cómplices, que se hace llamar Darío Francisco pero el nombre es falso.

Después de unos días en la capital provincial, durante los cuales dijo que pensó en suicidarse atormentado por el hecho del que había participado, siguió viaje hacia Zapala y se refugió en la casa de su tío. El cómplice quedó en Neuquén y es intensamente buscado por la Policía.

En esta localidad pasó algún tiempo tranquilo, hasta que ayer su tío vio por televisión una foto de Dandeu. La información sindicaban que tenía pedido de captura por la masacre. “Vos no sos mi pariente”, dijo el hombre, y echó al sobrino de su casa. Además avisó a la Policía.

A las cuatro de la tarde de ayer, personal de la comisaría 22 encontró al remisero vagando por la zona de chacras del Michacheo. Iba con lo puesto: una remera, jeans y zapatillas. No se resistió a la detención, de inmediato dijo quién era y admitió su participación como entregador.

También dijo que hay más sospechosos a los que siguen buscando. Uno es “Francisco”, que estaría en Neuquén capital. Tiene 40 años y una cruz grande tatuada en un brazo con las iniciales “A.M”. Estaría en la casa de su padre y anoche se dispuso un operativo para detenerlo.


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