Diagnósticos y políticos



ADRIAN PECOLLO

pecollowa@yahoo.com.ar

El gobernador Saiz viajará el martes a España por un convenio educativo. Es seguro que la Unter resolverá el miércoles un plan de lucha; programará movilizaciones y, posiblemente, algún paro de actividades. Lo alientan las seccionales, aunque la conducción es cautelosa: sabe de riesgos políticos.

Saiz y su ministro Barbeito se anoticiarán en Europa del pase de la Unter a la acción. Viajan para conocer la experiencia educativa de aquel país y cerrar un aporte del gobierno español que rondaría los 100.000 euros, unos 350.000 pesos.

Aquí quedan problemas. El viaje otorgará a Barbeito un respiro de la vorágine que le imponen las deficiencias edilicias. Por ahora, su esfuerzo físico y el aporte estatal no alcanzaron, pues varias escuelas siguen sin clases. Pero esa problemática está en tratamiento.

En cambio, poca acción se advierte en otras. Recientemente, Daniel Karlsson -de la fundación del ex ministro Andrés Delich- analizó el sistema educativo y entregó conclusiones. Por caso, pidió "parámetros objetivos y equitativos" en la distribución de recursos a las escuelas públicas de gestión privada. Con razón, el técnico advirtió que históricamente Educación asignó esos fondos más en respuesta al lobby de cada establecimiento que al resultado de calidad, matrícula y respuestas ofrecidas que justifique ese financiamiento, que supera los 15 millones anuales.

Relacionado con esta conclusión, Karlsson alertó y solicitó analizar problemas recientes. Por ejemplo, por qué este año cayó la matrícula en la totalidad de los niveles, salvo en el inicial. Hay que probarlo, pero se supone que se trata de un traspaso del alumnado del sector público al privado.

En ese documento, Karlsson pidió definir funciones y roles entre el ministerio y el Consejo. Ocurre que Barbeito concentró poder y decisiones para un rápido ordenamiento. Unter esgrime facultades constitucionales del CPE. El ministro actúa y sus acciones requieren luego de la formalidad del cuerpo colegiado, como ocurrió con la baja de 40 secretarios técnicos.

Además, el consultor reiteró el desorden de nivel medio: comprobó que un CEM (el Nº 100, de El Cuy) tiene "50 alumnos y 40 profesores, que además cobran suplementos por distancia". Ese caso emblemático reactualizó temas pendientes y conflictivos, desde el pago de la movilidad y la ubicación hasta la designación de docentes. Esa crítica reabrió el debate de la conveniencia del nombramiento de los profesores por horas cátedra y por cargos.

Pero el informe Karlsson es uno más. El viernes, un equipo nacional evaluó metas y aportó más sugerencias. Sobran diagnósticos, que siempre quedaron en el olvido entre urgencias y recambios educativos y los tiempos políticos.

Habrá que esperar algo más frente a la pausa que impone la campaña.

Kirchner evidenció que asumirá costos y participará en la compulsa rionegrina. Lo entusiasmó el acto de Roca. En su vuelo de regreso, el mandatario habló de las últimas encuestas de Equis y Analogía. Comentó "una ventaja de 10 a 12 puntos" para su candidato Julio Arriaga, mención que habilitó el repaso de la estrategia con Miguel Pichetto y Osvaldo Nemirosvci, coincidiendo en que la campaña se debe concentrar en la figura presidencial. Quedó por confirmar qué sábado de setiembre u octubre vendrá Cristina Fernández a Bariloche.

El justicialismo concentrará esfuerzos para sacar la mayor ventaja en el Alto Valle Oeste (Cipolletti a Catriel), favorecido por la instalación de Arriaga. Existe seguridad en Regina, reconocen paridad en Roca y dificultades en Bariloche y admiten una derrota en Viedma.

En general, ese mapeo logra coincidencias con la UCR. Pero el gobierno de Saiz tiene sus números: "Como partido, la UCR está 5 ó 6 puntos arriba".

Ambos sectores destacan los liderazgos de Kirchner y Saiz en los sondeos. Hacen jugar esa tendencia en favor de sus candidatos. Ellos mismos aprovechan esas circunstancias. Así, los mandatarios se cruzaron elogios en Roca. Es más, tal vez pese a sus íntimas sensaciones, Kirchner elogió al intendente Carlos Soria. No era conveniente ni el mínimo desplante y menos para el jefe comunal, que acumula una importante adhesión.

El oficialismo construye su escenario. Volvió a Viedma el ecuatoriano Leonardo Laso, experto en marketing político. Analizó recientes resultados de encuestas de Ricardo Vignoni. Realidad o fantasía, los sondeos contienen conclusiones: cae la aún muy buena imagen de Kirchner (repercuten sus peleas), crece "la credibilidad de Saiz" y un porcentaje del electorado ("15 a 20%") que votó a Arriaga para la gobernación no lo haría para la diputación. Es un rechazo -según interpretan en el oficialismo- a su alianza con el justicialismo, acentuado en Cipolletti.

Además, el radicalismo debe ocuparse de sus dificultades: diseñar la campaña de Hugo Cuevas. Laso cree que se debe utilizar aún más a Saiz. ¿Alcanzará?

También se rearma como puede. Lo logra por la inercia en su ejercicio de poder y a pesar de la difusa conducción existente. Ya es conocido el dual manejo de Saiz, y ahora el partido se sumerge en la pasividad de Verani. El presidente de la UCR emerge periódicamente con algún que otro gesto y logra su espacio. Todo es fugaz, maniobras personales o retiro anticipado, pero se corresponde con una actitud que genera más vacío que dirección política.

Esta deriva repercute en muchas ciudades. "No hay que preocuparse por la dispersión local. Hay una sola boleta y todos igualmente aportarán sus votos", es el argumento que se escucha en el despacho de Saiz. Un razonamiento valedero para la Casa de Gobierno, pero con pocos adeptos en los municipios. Hay motivos: esta estrategia favorece sólo al gobernador, mientras cada jefe comunal afronta las pulseadas caseras. Por caso, Icare bien lo conoce: sufre diariamente las arremetidas del diputado Hugo Castañón.

Las desconfianzas campean. No importan lugar ni ocasión, siempre sobrevuela en la dirigencia esa incertidumbre impuesta por Saiz con dosis de la indiferencia y el "maltrato político" que despliega. Rasgo de su personalidad o simple estrategia, cualquier razón tiene unívoco resultado: acumula pocos aliados y demasiados rencores. Por ahora, todo es disciplina.


Comentarios


Diagnósticos y políticos