Dibujos animados (II)



por: JUAN MOCCIARO

jmocciaro@rionegro.com.ar

Hace una semana decíamos que se percibe cierta exaltación por la búsqueda del esquema táctico ideal. Técnicos como Gustavo Alfaro y Julio Falcioni hacen del dibujo la razón de ser de su profesión.

La táctica es la cara científica del fútbol que, como todo juego, siempre está expuesto a lo impensado. Y de esto se trata el trabajo de Alfaro y Falcioni, de reducir a su mínima expresión cualquier eventualidad. Explicando cómo funcionan sus equipos, el actual DT de San Lorenzo decía que “la idea es siempre trabajar en lo colectivo para no quedar a la merced de las individualidades porque si un día se levantan con el pie izquierdo, entonces las cosas se ponen difíciles”. De acuerdo, pero ¿tanta rigidez no le quita sorpresa a los equipos?

Definitivamente, sí.

Porque a pesar de Alfaro, el fútbol es azaroso por naturaleza, es juego. Y una gambeta, un quiebre o un cambio de frente quema cualquier papel. A San Lorenzo e Independiente les cuesta hoy resolver partidos porque varias de sus individualidades están en baja y contra eso no hay táctica que valga. Y un dato: Independiente depende de Sergio Agüero, una individualidad que no encaja en ningún esquema, característica que lo transforma en un crack.

Es parte de la naturaleza de los directores técnicos reducir los riesgos, pero no pueden evitar lo imponderable del juego. El domingo Reinaldo Merlo -DT conservador si los hay- tuvo que enfrentar a Independiente sin Marcelo Gallardo ni Farías. Entonces, incluyó a Montenegro y una hora antes del partido, le confirmó a Radamel Falcao García que iba a debutar como titular. Y el colombiano de 19 años la rompió marcando dos goles de los tres de River.

Mostaza resolvió un gran problema tomando riesgos: apostó por un chico sin experiencia pero con futuro de crack. Sorprendió a Falcioni, le quemó los papeles, entonces River ganó.


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