Diego. Hermetismo en torno del origen de la dolencia.

Maradona, grave por una crisis hipertensiva Su médico negó que se vincule con la droga. Las próximas 24 horas son cruciales.

El ex astro futbolístico Diego Armando Maradona fue internado ayer a la tarde en terapia intensiva de una clínica privada porteña, por una crisis hipertensiva que comprometió su situación cardiovascular, cuyo origen no fue informado oficialmente, lo que originó una catarata de rumores.

El ex capitán de la Selección nacional, de 43 años, ingresó pasadas las 18 a la clínica Suizo Argentina, de Avenida Pueyrredón, entre Santa Fe y Arenales, junto a su médico Alfredo Cahe, y anoche permanecía entubado, con asistencia respiratoria artificial y pronóstico reservado.

Más allá del parte médico que brindó la dirección del centro asistencial y que describió la situación clínica general, Cahe precisó que el origen de la internación «de ningún punto de vista tiene que ver con su adicción» a las drogas. Sin embargo, las versiones sobre la relación de la droga en el traslado de Maradona se acrecentaron (ver aparte), aunque en el parte médico de la clínica no tuvo mención alguna, ni siquiera para negarla.

La clínica informó que Diego fue internado «por haber presentado crisis hipertensiva, en un cuadro basal de miocardiopatía dilatada y posterior hipotensión arterial, que necesitó medicación de apoyo hemodinámico». Asimismo, la clínica indicó que el ex futbolista «presen-tó también insuficiencia ventila- toria, que motivó intubación para asistencia respiratoria», por lo que al cierre de esta edición se encontraba «sedado en forma permanente» y con «pronóstico reservado».

A poco de ingresar al centro de salud, su ex esposa, Claudia Villafañe; sus hijas Dalma y Gianina, y su padre «Don Diego», acudieron a la Suizo Argentina, sin hacer declaraciones a la gran cantidad de medios y curiosos que se apostaron en las puertas.

El traslado desde su quinta de General Rodríguez se produjo a pocas horas de haber estado en el palco de la Bombonera, donde vio a su equipo, Boca Juniors, imponerse cómodamente frente a Nueva Chicago, y en medio de una complicada situación personal, donde se destaca la traumática separación de su ex mánager Guillermo Cóppola.

La indefinición de los motivos de su internación disparó distintas versiones, entre las que se destacaron desde «un chequeo de rutina», a una «neumopatía que afecta su corazón», hasta el límite de la «sobredosis de cocaína».

Omar Suárez, integrante del círculo íntimo del ex futbolista, había dicho que el ingreso del astro se debió a un «chequeo de rutina», pero luego reconoció que se habría producido por «un cuadro nervioso», del que no dio más precisiones.

 

Neumopatía y corazón

 

Mientras los médicos que lo atendían y quienes estaban junto al ex deportista guardaban el más estricto silencio, un médico identificado como Mariano Castro, relacionó el episodio con una «neumopatía que afecta su corazón», órgano castigado en el anterior incidente médico de enero de 2000, cuando terminó en un hospital de Punta del Este, Uruguay, del que nunca pudo recomponerse del todo.

La familia del ex astro fue visitada en la Clínica por amigos y ex compañeros de Maradona, entre los que se destacaron el «Negro» Héctor Enrique y el ex director técnico del seleccionado nacional, Carlos Bilardo.

Según trascendió en los últimos días, el ex astro del fútbol mundial estaba sometido a extrema presión por la separación de Cóppola y por las cuentas aún no saldadas con quien fuera un amigo personal y parte inseparable de su entorno.

Ese contexto se agregaba al complicado cuadro clínico general de «El 10», en el que resalta su lucha permanente contra las drogas, que lo llevó a Cuba, donde desarrollaba un laxo tratamiento de rehabilitación.

Maradona había regresado al país el 22 de marzo pasado para encabezar personalmente la cruzada por recuperar parte del dinero que supuestamente ganó en los últimos años y que habría sido tomado indebidamente por su ex mánager.

Más allá de los últimos escándalos, Diego Maradona logró hilvanar una relación única con la sociedad argentina, que trascendió lo meramente futbolístico y se afincó en el afecto y la idolatría. A fuerza de goles -y declaraciones a menudo altisonantes- el exquisito futbolista consiguió el éxito en Argentinos Juniors, Boca y Newell's; el Barcelona y el Sevilla de España, el Nápoli de Italia y la Selección argentina.

Con la camiseta celeste y blanca, el «número 10» consiguió la Copa del Mundo Juvenil, en 1979, el Mundial de 1986, y el subcampeonato de Italia, en 1990, hasta que en 1994, en Estados Unidos, la FIFA lo excluyó por consumo de sustancias indebidas, una situación que ya había atravesado en 1991.

Cerca de la medianoche y pese a la negativa de su médico, quedaban las sospechas de que aquello que generó en su momento la salida de su actividad deportiva pudiera ser otra vez la causa del ingreso de Maradona a la clínica del porteño Barrio Norte y a un peligroso cono de sombra que ya soportó en Punta del Este. (DyN y AR).

Nota asociada: Diversas versiones y el «fantasma» de la sobredosis «La droga no tiene nada que ver» Una multitud se reunió frente a la clínica para saber del ídolo Ver infograma (click acá)

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