Difícil encrucijada



BARILOCHE (AB).- Con la decisión de aplazar por 21 días las elecciones municipales la intendenta María Eugenia Martini intentó pasar en limpio el proceso electoral y mostrar mano firme ante propios y extraños. Pero la lluvia de reproches que la rodearon antes y después del traumático anuncio superaron cualquier previsión y le imponen probablemente el escenario más complejo que le haya tocado atravesar en su gestión.

En nada contribuyó a contrarrestar esa idea la notoria soledad que exhibió la intendenta en la tarde del martes cuando convocó a la prensa en la sala de Situación municipal para dar a conocer su resolución. Sólo la flanquearon el secretario de Gobierno, Daniel Natapof (que no habló), y el abogado municipal Ricardo Medrano, encargado de dar las razones técnicas.

En otros trances más estimulantes (la recuperación del puerto San Carlos, por ejemplo) la acompañaron los concejales oficialistas y el gabinete en pleno.

Martini mantenía hasta hace dos o tres meses un grado aceptable de popularidad y una imagen que le auguraba altas chances de reelección. Pero luego pareció perder la iniciativa, mantuvo un extraño mutismo de semanas luego de la derrota provincial del FpV y pagó las culpas de un clásico de Bariloche: el malhumor que generan las emergencias climáticas por nieve y lluvias abundantes, sumado al pésimo estado de muchas calles céntricas, que se acentúa históricamente en invierno.

Entre otros frentes abiertos que jaquean su proyecto aparecen las críticas del Soyem, la confrontación con el gobernador Weretilneck (aunque en el último tiempo hubo un acercamiento de parte de Martini) y su ruptura con los principales dirigentes sindicales y con las autoridades orgánicas del PJ local, a las que ella misma apadrinó hace menos de un año.

Pero tal vez su último y decisivo traspié haya sido la incapacidad para demostrar que el cambio de fecha electoral fue una medida inspirada por el sentido común y nada tiene que ver con la escaso favor que le deparan las encuestas.


Comentarios


Difícil encrucijada