Diplomas que invitan a la ilusión

Más allá de las medallas, hubo grandes actuaciones que marcan el camino a seguir.

Redacción

Por Redacción

Si bien en los Juegos Olímpicos, la mayoría de los deportistas se consagran cuando logran subirse al podio, hay que destacar la gran labor de muchos atletas argentinos que supieron codearse con los grandes e invitan a ilusionarse de cara l futuro.

El deporte argentino sumó 11 diplomas (distinciones para los ubicados entre el cuarto y el octavo lugar), superando los 10 logrados hace cuatro años en Londres y por debajo de los 15 obtenidos en Helsinki 1952, cuando se premiaba hasta el sexto lugar.

La luchadora Patricia Bermúdez (hasta 49 kilos) y los boxeadores Alberto Melián (56) y Yamil Peralta (91) fueron quintos, en tanto que el vóley masculino y el rugby seven terminaron quinto y sexto, respectivamente, pero bien pudieron haberse colgado una medalla en el pecho.

Las Leonas terminaron séptimas, lo mismo que los hijos de Santiago Lange, Yago y Klaus, en vela clase 49er., mientras que la tiradora Melisa Gil (skeet femenino), el golfista Emiliano Grillo, el jinete Matías Albarracín en salto individual y el seleccionado de básquetbol ocuparon la octava posición. También fue muy meritorio lo del juvenil Braian Toledo, décimo en su primer final olímpica de lanzamiento de jabalina.

En cuanto a las expectativas no cumplidas el ranking lo lideró por lejos el improvisado seleccionado sub 23 de fútbol, que no pasó la primera ronda.

El dato

a tener en cuenta

fueron los diplomas que consiguió la delegación argentina en los últimos Juegos Olímpicos.

Podio


Si bien en los Juegos Olímpicos, la mayoría de los deportistas se consagran cuando logran subirse al podio, hay que destacar la gran labor de muchos atletas argentinos que supieron codearse con los grandes e invitan a ilusionarse de cara l futuro.

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