Diputados se encaminaban a una aprobación en medio de críticas

Es crucial para la recepción de la ayuda externa.La oposición atacó los costos de la pesificación.



La Cámara de Diputados se encaminaba anoche hacia la aprobación del proyecto de presupuesto 2002, con el respaldo del PJ y parte de la UCR, y la oposición del ARI, los partidos de izquierda y la mayoría de los provinciales.

El presupuesto, con unos tres mil millones de déficit y 42 mil millones de gasto anual, forma parte de las herramientas que busca reunir el gobierno para encausar el plan económico y conseguir ayuda financiera del Fondo Monetario Internacional.

Las especulaciones de fuentes parlamentarias es que en esta madrugada Diputados le daría media sanción a la ley de leyes y la giraría al Senado para su aprobación.

En el frente externo, el organismo de crédito internacional y los Estados Unidos enviaron señales de aliento. Ambos destacaron ayer los “progresos” del gobierno de Duhalde y el FMI se mostró dispuesto a enviar una misión al país, lo que supondría una reanudación de las negociaciones de cara a una posible asistencia financiera.

Las críticas al Presupuesto de los diputados de la oposición, más que golpear contra la letra del proyecto, apuntaron hacia el costo de la pesificación de las deudas de las grandes empresas, la creación de bonos para compensar desfases bancarios, y el peso de ambas medidas en el endeudamiento estatal.

La emisión monetaria, la inflación, la devaluación y el Fondo de Incentivo Docentivo se convirtieron en los principales ejes de las objeciones de la oposición y de algunos reclamos del radicalismo, en especial para incorporar alguna cláusula que permita solucionar el conflicto docente.

En ese sentido, el presidente del bloque radical, Horacio Pernasetti, ratificó que la UCR respaldará la votación del proyecto de presupuesto, pero pidió que se incorporen modificaciones para garantizar el pago en el primer semestre del año el pago del Fondo de Incentivo Docente.

Reconoció el esfuerzo para pagar la deuda del año pasado, pero pidió incorporar también un artículo para facultar al Jefe de Gabinete a producir las reasignaciones de las partidas, a fin de que se pueda abonar además el primer semestre de este año.

El presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Jorge Matzkin, fue el responsable de presentar y defender el proyecto, que definió como una propuesta “posible”.

El legislador subrayó que, desde su llegada al Congreso, por primera vez “se trata un presupuesto sin crecimiento”: tiene una baja del PBI del 4,9 por ciento.

“La Argentina en su conjunto va a ser un 5 por ciento más pobre que el año pasado”, reconoció el diputado, y señaló que en el presupuesto hay una tasa de inflación del precios del 15 por ciento.

“Espero que se pueda dar”, deslizó el legislador, en un discurso que estuvo lejos del entusiasmo.

Matzkin también prometió “una acotada emisión monetaria” de 3.500 millones de pesos y advirtió que “el presupuesto tiene más probabilidades de tener éxito si tenemos financiamiento externo”.

Entre las críticas más contundentes, el arista Mario Cafiero sumó el monto de las compensaciones derivadas de la pesificación que planea lanzar el gobierno, en forma de bonos del Tesoro, y advirtió que implicaría “179 mil millones” más de deuda.

“Es el presupuesto de Domingo Felipe Remes”, ironizó Cafiero, para justificar su convicción de que existían fuertes similitudes con las cuentas presentadas por Domingo Cavallo cuando todavía era ministro de Economía.

A través del demócrata progresista Alberto Natale, el interbloque de partidos provinciales también adelantó su voto en contra. En cambio, el jefe de diputados de la UCR, Horacio Pernasetti, expresó su “comprensión” con respecto a los números trazados por el gobierno.

(DYN, Télam y AR)

San Luis y San Juan se resisten a firmar

Las provincias de San Luis y San Juan, que no firmaron el acuerdo con Nación por el reparto de fondos dieron sus motivos. La gobernadora puntana, Alicia Lemme, explicó que decidió no firmar el pacto porque el gobierno nacional no se preocupó por garantizar las millonarias reservas en dólares que la provincia tiene atrapadas en el “corralito”.

Lemme explicó que ” la Nación no se ha preocupado por un tema central, manifestado ya en distintas oportunidades antes del decreto de pesificación” y que obedece a “la garantía de futuro que significa para San Luis, sus reservas”.

En tanto, el gobernador de San Juan Alfredo Avelín dijo que va a consultar a todos los sectores de la provincia antes de sumarse al acuerdo que ayer firmaron casi todos los mandatarios.


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