Discuten el reparto de poder tras la caída

La Alianza del Norte ingresó triunfal a la capital y a otros bastiones de los talibanes. EE. UU. y Occidente buscan un gobierno de unidad y piden evitar nuevas matanzas.



Washington y Kabul (Télam-SNI).- Naciones Unidas (ONU) y los principales gobiernos de Occidente saludaron ayer la toma de la capital afgana de Kabul por parte de fuerzas de la Alianza del Norte, al tiempo que pidieron un futuro gobierno de amplia base que garantice la paz y la democracia y abogaron por el respeto de los derechos humanos.

El régimen talibán sufrió ayer el peor golpe desde el inicio de la guerra, al retirarse sin resistencia de Kabul, donde ingresaron triunfantes guerrilleros de la Alianza del Norte.

El líder talibán, el mullah Mohammed Omar, desde la sureña Kandahar pidió a sus combatientes “resistir. No corran para la derecha o a la izquierda como gallinas. Agrúpense y resistan”, rogó.

El ingreso a la capital de la Alianza del Norte no era imaginado ni por el más optimista desde antes del 7 de octubre .

Luego de cinco años de control bajo el régimen del mullah Mohammed Omar, la nueva radio Kabul comenzó a transmitir música, muchas mujeres se quitaron la burga (el vestido que les cubre el cuerpo y sólo pueden ver por un tul en el rostro) y los hombres comenzaron a afeitarse. Eran obligados a usar barba por la milicia religiosa.

Unos 60 hombres, que conforman la “policía” de la oposición, ingresaron a la capital, que había sido abandonada inesperadamente por los talibán en la noche del lunes. “Los mujaidines permanecen fuera de la ciudad. Los preservamos, pero Kabul ya es nuestra”, comentó un comandante opositor.

Los talibán huyeron hacia el Kandahar, el bastión del mullah Omar. Para el Pentágono, los líderes de la red Al Qaeda, de Ben Laden, y del talibán, huyeron hacia el sur “sin organización y sin guardaespaldas”.

Negociaciones urgentes

Con Kabul en manos de las fuerzas apoyadas logística y militarmente por Estados Unidos y Rusia, la ONU pidió a todas las facciones llegar a un acuerdo urgente para un gobierno de coalición. Anunció el envío de una misión liderada por Francesc Vendrell “apenas sea posible”.

El secretario general de ONU, Kofi Annan, dijo ayer que “el pueblo afgano espera que la comunidad internacional y el Consejo de Seguridad creen las condiciones en las que finalmente pueda gozar de un gobierno completamente representativo que proteja los derechos humanos”.

En tanto, el presidente norteamericano, George W. Bush, sostuvo que Estados Unidos “seguirá trabajando con la Alianza del Norte para estar seguros de que se respetan los derechos humanos”.

Por su parte, el mandatario francés, Jacques Chirac, declaró que es “sumamente importante encontrar una solución política” para el futuro de Afganistán.

Y el Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido indicó que “Naciones Unidas y la comunidad internacional” deben garantizar “un gobierno temporario ampliamente representativo que refleje la diversidad del país”, a través de un comunicado.

Al mismo tiempo, el representante de ONU para Afganistán, Lakhar Brahimi, habló de la necesidad de conformar un gobierno provisional que incluya a todas las etnias afganas, en una reunión del Consejo de Seguridad del organismo internacional.

Brahini indicó que el español Francesc Vendrell se trasladará a Kabul a la brevedad para establecer diálogos con la Alianza del Norte e iniciar contactos directos para la conformación de una nueva administración.

La idea de la ONU es integrar a representantes afganos de dentro y fuera del país antes que optar por una administración impuesta desde afuera. Brahini también sostuvo la posibilidad de desplegar una fuerza internacional por tropas de países musulmanes, como Turquía, Bangladesh e Indonesia para garantizar la seguridad en Kabul.

Al mismo tiempo, el ministro de Relaciones Exteriores de la Alianza del Norte, Abdullah Abdullah, llamó a “todos los grupos afganos” a acudir a Kabul para mantener negociaciones sobre una nueva administración luego de la caída del régimen talibán.

“El futuro gobierno de Afganistán no puede estar integrado por fuerzas extranjeras, pero la presencia de la ONU es obviamente necesaria”, afirmó Abdullah en una conferencia de prensa

En tanto, Mir Wais Zaher, hijo del ex rey afgano Mohammed Zaher Shah, dijo en Roma que “estamos contentos por el hecho que Kabul ha sido liberada pero al mismo tiempo estamos también muy preocupados porque la ciudad fue tomada por un solo grupo étnico”. (Reuters/ANSA)

Las primeras masacres

El Consejo de Seguridad de la ONU escuchó ayer las preocupaciones de la mayoría de sus países porque Kabul pueda convertirse en un escenario de venganzas y derramamiento de sangre tras la salida de los talibanes, por lo que pidieron a la Alianza del Norte el estricto respeto de los derechos humanos.

La comunidad internacional desea evitar por todos los medios que se produzcan las mismas escenas de 1992, cuando diversos grupos integrados en la Alianza del Norte tomaron Kabul a sangre y fuego, causaran la muerte de 30.000 personas y que 300.000 de sus habitantes se refugiaran en Pakistán.

Según las denuncias conocidas ayer, la opositora Alianza del Norte mató, después de capturarlos, a más de 100 milicianos del Talibán que se ocultaban en una escuela de Mazar-i-Sharif, en el norte de Afganistán, dijo el martes Naciones Unidas.

“Tenemos confirmación de que eso realmente ocurrió, que había más de 100 personas, relativamente jóvenes, a quienes las tropas de la Alianza del Norte mataron el sábado”, dijo la portavoz de la ONU, Stephanie Bunker, en Islamabad.

Bunker dijo que se desconoce la nacionalidad de los muertos y que ella tampoco sabía si se trataba del mismo incidente descrito por la Alianza del Norte, que dijo haber infligido bajas severas al Talibán en una escuela, durante la captura de la ciudad. La Alianza del Norte mencionó numerosas bajas entre voluntarios paquistaníes del Talibán durante los combates, pero Bunker dijo que las víctimas en el incidente no murieron en combate.


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