Dos anuncios que descomprimen la crispación política
Análisis
El levantamiento de la huelga de hambre les permite a los opositores venezolanos canalizar energías en el próximo proceso electoral, ya que remueve un elemento que entorpecía la unidad interna y al mismo tiempo resta argumentos al gobierno de Maduro para acusar de “golpista” al conglomerado. El anuncio oficial de que los comicios se celebrarán el próximo 6 de diciembre puso fin a los reclamos de la oposición que aseguraba que el retraso en la publicación del cronograma electoral era parte de una artimaña oficialista. Incluso llegaron a insinuar que no se celebrarían elecciones para renovar la Asamblea Nacional, a pesar de que no hay un plazo legal mínimo estipulado para la convocatoria. Las elecciones legislativas son la prueba más difícil a la que se enfrentará Nicolás Maduro en sus dos años de gobierno. Su gobierno enfrenta una abrupta caída de ingresos petroleros y una disparada inflación y escasez de productos básicos, lo que genera gran descontento popular. “El hecho de que se haya dado una fecha electoral le dio a Leopoldo una salida muy digna a la huelga de hambre. Ahora la oposición, aunque está más fragmentada que antes y con dos liderazgos, López y Capriles, debería concentrase unida en el objetivo electoral”, opinó la consultora política de Datastrategia, Carmen Fernández. Las protestas opositoras de 2014 dejaron en evidencia la fragmentación opositora. López, junto a la exdiputada María Corina Machado y el alcalde de Caracas Antonio Ledezma, impulsó la estrategia de “La Salida”, que apuntaba a exigir la salida del poder de Maduro bajo la presión de marchas callejeras. Esa táctica generó reticencias entre dirigentes moderados de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), entre ellos su líder y excandidato presidencial Henrique Capriles, quien aboga por una ruta únicamente electoral. (AFP)
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