Dudan de la fiscalización de antenas

La intendencia de Bariloche debe explicar cómo aplica las normas regulatorias

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BARILOCHE (AB).- El Ejecutivo municipal deberá presentar, a pedido del Concejo, un informe sobre la aplicación de la ordenanza que regula las antenas de telecomunicaciones, cuyas presencias en la zona urbana genera reiteradas quejas de los vecinos. La solicitud impulsada por el concejal Alfredo Martín se hizo eco de los continuos planteos que realizó una mujer domiciliada en la calle Otto Goedecke, que padece la vecindad de una antena de la empresa Claro que no respeta las restricciones dispuestas por el municipio. Otros casos señalados por Martín son la presentación de un proyecto de Telefónica para instalar una antena en la reserva natural urbana de Lago Moreno y otro derivado de una denuncia de vecinos de Pinar de Festa. En este último barrio meses atrás comenzaron las obras para instalar sin permiso una antena de telefonía celular en un predio de Sauco 65 y a pesar de la infracción impuesta por el municipio los trabajos continuaron y la base construida para la futura estructura hasta hoy “permanece intacta”. La anterior gestión municipal había demorado en forma notoria la reglamentación y puesta en vigencia de la ordenanza, que entre otras cosas prohíbe el emplazamiento de antenas de telecomunicaciones a menos de 200 metros de cualquier escuela o centro de salud. Incluso prevé el otorgamiento de un plazo para mudar a las antenas ya existentes que no cumplan con los requisitos. Pero este artículo nunca fue aplicado. El concejal señaló que “diversos estudios han demostrado que la exposición a antenas de telecomunicación puede producir efectos significativos en la salud y el medio ambiente”. Dijo que existen quejas documentadas de vecinos por el perjuicio que les genera convivir con antenas a escasos metros, no sólo por las eventuales radiaciones sino por “los ruidos molestos que generan los sistemas de refrigeración”. Señaló puntualmente la situación de la antena instalada en Albarracín y Goedecke, cuyos propietarios fueron notificados por el municipio sobre la obligación de retirarla. El escrito indicó que transcurrido un año la empresa sólo levantó la medianera y colocó potentes luces en el predio “que avanzan sobre la intimidad de los vecinos, pero no se observa interés alguna en desmantelar la antena para su traslado”.


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