Dura realidad para el PJ rionegrino

Los candidatos municipales se mueven en soledad y casi sin recursos



Medido en términos electorales, el poder del peronismo rionegrino se reduce comicio a comicio.

Esta conclusión tiene evidencias claras y está corporizada fuertemente en la política provincial.

La terminante derrota que el domin-go sufrió el partido en las elecciones municipales de Cinco Saltos ratificó la vigencia del diagnóstico.

La derrota -además- se proyecta sobre el ex candidato a gobernador y senador nacional Remo Costanzo, hoy recuperándose de un grave accidente automovilístico.

Juan Barcia, el candidato del PJ que perdió el domingo, es un hombre de extrema confianza de Costanzo: se conocen de cuando éste militaba en el MID y Barcia iba y venía alrededor de ese partido.

Barcia ganó la interna el año anterior con el respaldo de la estructura que timonea el senador.

Pero Barcia -contador y empresario- jamás logró forjar consenso en el peronismo.

En no pocos planos del justicialismo se aprecia además que el partido entró en una situación de precariedad tal, que ni siquiera puede aprovechar el handicap que le otorga la crisis financiera que vive la provincia.

El domingo, una de las figuras más gravitantes del peronismo fue enfática al reflexionar sobre el tema:

– Ni siquiera somos oposición.

Cabe recordar que como resultado de las elecciones generales de junio, el peronismo no sólo vio frustrada su aspiración de ganar la gobernación, sino que su poder se debilitó en la Legislatura, donde el radicalismo amplió sustancialmente su mayoría.

Ningún dirigente del peronismo con responsabilidad en sus definiciones asegura hoy que el partido pueda mantener el 24 de octubre al menos media docena de las 15 comunas que hoy maneja.

La impresión dominante en esos medios sobre el resultado de los próximos comicios es -como mínimo- de derrota significativa.

Ayer, otro importante dirigente del PJ apeló a la remanida propuesta de buscar en la profundización de la crisis una alternativa para el peronismo.

El dirigente sintetizó en una reflexión la situación imperante en materia de voluntad a la lucha política que domina al partido:

-No está quebrada, simplemente existe en alguno que otro dirigente y grupo -dijo.

Precisamente, es una de las características que ofrece hoy el justicialismo rionegrino.

Por un lado, la actividad de grupos de dirigentes que se mueven más al impulso que genera la necesidad de participar en los comicios, que por una labor orgánica y planificada.

Por el otro, la conducción de esos grupos por parte de dirigentes que no saben cuánto poder real tienen.

El partido está -además- carente de recursos para la campaña comicial para diputados nacionales e intendentes.

Si bien esta carencia es común a todos los partidos, en el peronismo se “nota más” porque la misma composición social de la fuerza poco puede aportar.

Mientras tanto, Ovidio Zúñiga, candidato a la cámara baja, sigue su campaña con un perfil que no es ajeno a todas estas circunstancias.

De la soledad en que se maneja en ese periplo, habla un hecho: sus actos son reducidos y dirigidos prácticamente al peronismo y nada más.


Comentarios


Dura realidad para el PJ rionegrino