Duro golpe de las FARC al ejército colombiano



BOGOTA (AFP) – Al menos 24 militares murieron al ser emboscada por guerrilleros de las FARC una patrulla del Ejército dedicada a tareas antidrogas cerca al poblado de Vistahermosa, en el departamento del Meta (centro-este), informó ayer un portavoz castrense. Se trata del mayor número de militares muertos provocados por un ataque de las FARC en este año.

El contingente perteneciente a la cuarta división del Ejército fue atacado, cuando vigilaba tareas de erradicación de cultivos ilícitos, por un comando del frente 27 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que, según la versión oficial, los emboscó en una carretera. “El comando del Ejército se permite informar que tres suboficiales y 21 soldados, orgánicos de la brigada móvil número 12, murieron en área rural del municipio de Vistahermosa, en un sitio conocido como Playa Rica”, señaló la institución en un comunicado.

“Los efectivos muertos se desempeñaban como unidades de seguridad en las tareas de erradicación manual de cultivos ilícitos en esta zona” agregó el texto que fue leído por el segundo comandante del Ejército, general Hernán Alonso Ortiz.

Tras la emboscada se desataron combates que este martes continuaban en la zona, a unos 280 km al sureste de Bogotá, a donde fueron enviadas tropas de refuerzo, según la misma fuente. Desde la base aérea de Apiay, también en el Meta, la Fuerza Aérea envió aeronaves para apoyar desde el aire la persecución de los guerrilleros.

El ataque es el más fuerte realizado por las FARC este año y hace parte de una oleada de acciones rebeldes lanzaron desde comienzos de diciembre con retenes en las carreteras del noreste del país. La mayor expresión de esa ola de ataques decembrina había sido, hasta ahora, la incursión el 17 de diciembre a al caserío de San Marino, en que murieron ocho policías y otros 30 fueron retenidos y liberados tres días más tarde.

Las otras acciones de las FARC que provocaron mayor número de muertes en el 2005, fueron contra la base de Teteyé en la frontera con Ecuador en junio (que dejó 22 muertos) y un ataque el 9 de febrero que, según el saldo oficial, provocó la muerte de 19 policías cerca al pueblo de Mutatá, en la región bananera de Urabá (noroeste). Una semana antes, el primero de febrero, 17 infantes de Marina murieron en otro ataque de las FARC en el municipio de Iscuandé (700 km al suroeste de Bogotá).

Según dirigentes políticos, como el congresista oficialista Germán Vargas, la guerrilla ha incrementado sus acciones en una ofensiva previsible de cara a la campaña para las elecciones legislativas y presidenciales de 2006.

El 27 de noviembre el presidente Alvaro Uribe, quien ha puesto como eje de su gobierno una política de mano fuerte contra las guerrillas, anunció su intención de presentarse como candidato para un segundo cuatrienio.


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