Echevarría, segundo en el templo de la velocidad

El neuquino lideró 10 vueltas la final, pero no pudo aguantar a Giles. Un buen negocio para el certamen.

#

Gentileza

Camilo manejó bárbaro, pero no pudo con Germán Giles, quien aprovechó la rapidez de su Dodge para ganar.

A Camilo Echevarría sólo le falta ganar una final en el TC Pista. Ayer, en el autódromo de Rafaela, volvió a estar cerca de lograrlo. El neuquino terminó segundo en la octava fecha y se prendió de nuevo en el certamen, donde sigue estando entre los candidatos al título. Camilo largó desde el primer lugar porque el pasado sábado se quedó con la serie más rápida y en la final estuvo adelante durante diez vueltas, si bien fueron tres las apariciones del auto de seguridad por diferentes incidentes. El neuquino aguantó Germán Giles, el gran candidato con una superveloz Dodge. El Chevrolet funcionó bien pero perdía en el primer curvón del circuito rafaelino, luego de salir de la chicana. En ese lugar fue superado por Giles y, después de pelear por no resignar la punta, también fue superado Nicolás Bonelli, quien estaba a la expectativa esperando qué pasaba con los líderes. Camilo no se entregó y fue a recuperar lo que le pertenecía. Volvió a ser muy veloz y alcanzó a Bonelli, al que supero sin problemas. El otro objetivo era Giles. Le empezó a descontar la diferencia y llegó a ponerse a la cola de la Dodge cuando lo sorprendió la bandera a cuadros. El neuquino, quien no quedó conforme porque esperaba un triunfo, hizo un gran negocio en el certamen y recuperó el segundo lugar, a sólo medio punto de Giles, el nuevo líder. El neuquino tratará en la próxima prueba del certamen, que se disputará en Río Cuarto, de lograr el triunfo que necesita para estar habilitado para pelear el título en la Copa de Plata, a la que parece que entrará sin complicaciones porque sigue consiguiendo muy buenos resultados. Ayer, Camilo sacó ventaja de que los que llegaron adelante a Rafaela sumaron pocos, como sucedió con Sebastián Porto, Leonel Sotro y Claudio Kohler.


Comentarios


Echevarría, segundo en el templo de la velocidad