Ecuador retoma la calma con legisladores suplentes

El Congreso sesionó luego de dos semanas paralizado tras la destitución de 57 legisladores, a los que se acusa de obstruir la Asamblea Constituyente impulsada por el presidente Correa.



#

El titular del Congreso, Jorge Cevallos, tomó juramento a los nuevos diputados.

QUITO.- El Congreso de Ecuador reanudó ayer actividades tras dos semanas de parálisis por la destitución de 57 de sus 100 miembros, a quienes la corte electoral acusa de obstruir el proceso de Asamblea Constituyente del presidente socialista Rafael Correa.

Los debates se reiniciaron luego de que el presidente del Legislativo, el derechista Jorge Cevallos, posesionara a los suplentes de 21 diputados destituidos, que ingresaron en sigilo al recinto durante la madrugada contra el rechazo de los titulares, a quienes unos 1.200 policías impiden el acceso.

Cevallos instaló la sesión con 55 parlamentarios para discutir la crisis que desató la pugna entre el Congreso y el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que cesó a los legisladores de la coalición de derecha el 8 de marzo.

El TSE adoptó esa medida en respuesta a la decisión de la mayoría legislativa, el 7 de marzo, de “sustituir” al titular del organismo, Jorge Acosta, en represalia por convocar una consulta popular que definirá la instalación o no de la Constituyente el 15 de abril.

Los sancionados rechazan que Acosta haya citado el plebiscito con las reglas del gobierno -sin que fueran aprobadas por ellos-, dejando abierta la posibilidad de que el Parlamento sea disuelto por la Constituyente, con la cual el gobierno busca redactar una nueva Carta Magna.

Correa, en el poder desde el 15 de enero, no presentó candidatos en las elecciones legislativas de octubre y en cambio promovió el voto en blanco. El quórum en el Congreso se restableció luego de que los legisladores destituidos intentaran recuperar sus puestos mediante acciones judiciales que no prosperaron.

Un juez rechazó el viernes último un recurso de amparo contra la remoción, denunciando presiones y amenazas de los sancionados, quienes también impugnaron la ilegalidad de la medida ante el Tribunal Constitucional (TC), que aún no falló.

Algunos de los suplentes mencionaron igualmente amenazas para impedir su posesión y pidieron al gobierno protegerlos, pero la oposición aseguró que fue una maniobra oficial para captar su apoyo y conformar una nueva mayoría favorable al Ejecutivo.

(AFP)


Comentarios


Ecuador retoma la calma con legisladores suplentes