EE. UU. espió a tres presidentes franceses

Escuchó ilegalmente a Sarkozy, Chirac y Hollande. Indignación y nueva ley francesa.

Por Redacción

Francia calificó ayer de “inaceptable” el espionaje por parte de Estados Unidos de los tres últimos jefes de Estado franceses revelado por la prensa y convocó a la embajadora de Washington en París para pedirle explicaciones. El presidente François Hollande, que presidió ayer una reunión urgente del Consejo de Defensa, advirtió que Francia “no tolerará ningún acto que cuestione su seguridad”. Paralelamente, el gobierno francés anunció que el coordinador de inteligencia Didier Le Bret viajará “en los próximos días” a Washington para abordar el tema del espionaje. El alto funcionario hará un “balance del conjunto de disposiciones acordadas por Francia y Estados Unidos” en materia de espionaje, dijo el portavoz del gobierno, Stéphane Le Foll. Según los documentos publicados el martes por el diario “Libération” y el sitio on-line Mediapart, los servicios estadounidenses espiaron, entre 2006 y 2012 al menos, a los tres últimos jefes de Estado franceses: Hollande, elegido en 2012, y sus dos predecesores, Nicolas Sarkozy (2007-2012) y Jacques Chirac (1995-2007). El exconsultor de la NSA, Edward Snowden, había revelado en 2013 la existencia de un vasto sistema de espionaje de conversaciones telefónicas a varios mandatarios, como la canciller alemana Angela Merkel o la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Las escuchas a Chirac, Sarkozy y Hollande por parte de la NSA constituyen en sí mismas la principal información que transmiten los dos medios, ya que el contenido de los documentos no hace ninguna revelación de peso. La Casa Blanca aseguró temprano que Estados Unidos no espía las comunicaciones de Hollande, y es poco probable una crisis diplomática entre los dos países, implicados juntos en una serie de conflictos en el mundo. Más tarde el presidente estadounidense, Barack Obama, habló ayer con Hollande y reiteró su promesa de “romper con prácticas que pudieran haber tenido lugar en el pasado y que son inaceptables entre dos aliados”, informó el Palacio del Elíseo en París tras la conversación que giró en torno a las últimas revelaciones sobre el espionaje de la NSA. Anoche, Francia se dotó de una polémica ley que refuerza a sus servicios de inteligencia, ante la indignación de sus detractores, que temen el inicio de una “vigilancia masiva”. El texto fue votado a mano alzada en el Senado obteniendo el aval de una gran mayoría de los senadores de izquierda y derecha, pero con voces disidentes en prácticamente cada grupo político. De la prevención de atentados al espionaje económico, el texto define un abanico de misiones de los servicios de inteligencia, así como el régimen de autorizaciones y de control de sus técnicas de espionaje (escuchas, uso de cámaras o de programas informáticos espía, acceso a datos de conexión, etc.) (AFP/AP/DPA)