El agro criticó la corrupción y la pobreza y pidió al Congreso que asuma su rol

Amplio espectro opositor y faltazo oficial a inauguración de La Rural



#

El titular de la SRA cuestionó las políticas que llevaron a “la peor cosecha de trigo del último siglo” y a “no cumplir la cuota Hilton”.

DyN

BUENOS AIRES (DyN) - El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, ratificó ayer las críticas a las políticas del Gobierno para el sector, se opuso a las prácticas clientelistas como producto de un “Estado ausente” y enfatizó las muestras de unidad con el resto de las entidades de la Mesa de Enlace.

Biolcati endureció su postura al calificar al Gobierno como “confrontativo, soberbio y arrogante” e instó al diálogo porque la Argentina es “un país vapuleado por la corrupción, la exclusión y al pobreza “. Llegó comparar la política oficial para el campo con la del Virreinato y le advirtió “son sólo un episodio pasajero” en dos siglos de historia.

El titular de la SRA pronunció el discurso de inauguración de la 124 Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria en el Predio Ferial de Palermo, en el inusual horario de las 18, con la presencia de figuras de la oposición, funcionarios y dirigentes rurales de otros país y la ausencia de representantes del oficialismo.

Al término de una semana en la que recrudecieron las diferencias internas en la Mesa de Enlace debido a posiciones encontradas sobre la posibilidad de segmentar las retenciones a la soja, Biolcati recalcó el compromiso de unidad con la Federación Agraria Argentina (FAA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro). Al respecto, llamó “amigos” a Eduardo Buzzi, Mario Llambías y Carlos Garetto, presidentes de las tres agrupaciones, presentes en el palco, a quienes pidió en el final del discurso que inauguraran junto a él “esta Exposición del Bicentenario” . El recuerdo de la Revolución de 1810 fue tomado por Biolcati para trazar un paralelo entre la actualidad y aquella época, destacando el apoyo a la agricultura de Manuel Belgrano, Mariano Moreno y Juan Hipólito Vieytes y, en una obvia crítica a las retenciones del actual Gobierno, condenando “los altos gravámenes exigidos por el cabildo virreinal”.

Biolcati puntualizó que “la Mesa de Enlace es un símbolo de la resistencia frente a la voracidad, la ineficiencia y las políticas equivocadas” . Ante la ausencia de representantes del Gobierno en el acto, Biolcati les pidió que “comprendieran que la sociedad ya no admite ese estilo crispado, arrogante y confrontativo” y que abandonaran “por un instante el sesgo autoritario, la mirada soberbia y el gesto intemperante”.

Como contrapartida, rescató la “saludable renovación” de la Corte Suprema y el “protagonismo” del Congreso, que “comienza a expresar la voluntad de los ciudadanos y de las provincias”. En ese sentido, con miras al 24 de agosto, Biolcati abogó por “una República de verdad, donde el Poder Legislativo no delegue su poder y ejerza las atribuciones que la Constitución le ha asignado como un deber ineludible” para insistir con la disminución en las retenciones.

En el acto, la oposición coincidió en destacar el rol que le corresponderá al congreso en fijar los niveles de retenciones , a la luz del vencimiento de las facultades delegadas a partir del 24 de agosto.

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, sostuvo que después de que venza la delegación de facultades “va a haber una Argentina más equilibrada”, al tiempo que precisó que en se está “avanzando en términos de bajar retenciones inútiles a cultivos complementarios”. El diputado de Unión PRO Francisco De Narváez dijo por su parte que ”adhiero a la convocatoria a construir las soluciones a todos estos problemas”, amplió.

Por su parte, el presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, admitió que el Ejecutivo podría retener “algunas facultades delegadas” pero que en el caso de las retenciones debe fijarse a través del Congreso “y no por un capricho de un ministro de Economía”.


Comentarios


El agro criticó la corrupción y la pobreza y pidió al Congreso que asuma su rol