El aireador vuelve a tratar los efluentes

La crisis ambiental preocupaba a vecinos del Paralelo 42



EL BOLSÓN (AEB)- Llegó ayer el repuesto del aireador roto en enero y los técnicos se pusieron a armarlo para superar la crisis ambiental generada por el volcado de efluentes sin tratar al cauce hídrico y por los olores fétidos que alteran el ánimo de varios vecinos del Paralelo 42.

Con todo, desde Aguas Rionegrinas se anticipó que la emisión de gases sulfúricos “aún se mantendrá unos días”, sin precisar un fecha cierta.

En tanto, funcionarios y concejales de Chubut y Río Negro se encontraron en la planta de tratamiento de líquidos cloacales y coincidieron en gestionar su ampliación para dar respuesta a la demanda inmediata y basada principalmente en la proyección de nuevos barrios en El Bolsón.

Es que la infraestructura “fue inaugurada hace 25 años, cuando el pueblo tenía 5 mil habitantes y hoy ya superamos los 30 mil. Un ingeniero me dijo que si se conectan 200 usuarios más, esto colapsa”, graficó uno de los ediles preocupado por el impacto que tiene la planta aguas abajo.

Acerca de una posible reestructuración del complejo, trascendió que ARSA estaría evaluando un proyecto al respecto, sobre todo tomando en consideración la habilitación futura de usuarios en sectores demográficos altos, como los barrios Nueva Esperanza y San José, junto al crecimiento propio de una ciudad que duplica su población cada diez años, “aunque luego la propuesta tiene que tener las correspondientes determinaciones políticas y las decisiones de inversión”, se indicó.

Además, se reconoció que “hay complicaciones por el colapso de cañerías en los días de lluvia y cuando suben las napas”.

En las redes colectoras “debieran entrar exclusivamente líquidos cloacales, ya que la planta está dimensionada para un determinado caudal. Pero la realidad marca que también entran otras aguas, que desde mayo en adelante se filtran donde las cañerías están rotas y hacen colapsar todo el sistema”, subrayaron.


Comentarios


El aireador vuelve a tratar los efluentes