El alma del hospital

Pese a la falta de insumos y de estructura, ellos siempre están.



El hospital Castro Rendón cumplió 99 años de vida. Testigo del crecimiento de la ciudad, se desarrolló con el avance poblacional, económico y político de la capital neuquina. Hoy es el hospital de mayor complejidad de la provincia y se caracteriza no sólo por los excelentes profesionales que alberga sino por la calidez en la atención y el compromiso con la salud pública.

La historia sanitaria regional comenzó en 1909 cuando se instaló la primera enfermería en el Consulado de Chile. En 1913 se fundó la primera Asistencia Pública en un local alquilado ubicado en la esquina de las calles 12 de Septiembre y Láinez, donde funcionaban unas 15 camas. Allí se sentaron las bases de lo que hoy conocemos como hospital regional.

El doctor Eduardo Castro Rendón llegó a Neuquén en 1926 y se hizo cargo de la asistencia pública. En esa época comenzaron los trabajos para conseguir un terreno donde construir un edificio propio. Con la ayuda del médico Luis V. Ramón marcaron el rumbo de la salud pública en la provincia.

Entre 1936 y 1937 se inició la construcción en la esquina de Talero y Buenos Aires. Finalmente el 15 de abril de 1940 el hospital comenzó a funcionar en su edificio propio, siendo el foco de asistencia para una población de unos 5.000 habitantes. Se trataba de instalaciones pequeñas, con consultorios externos, clínica médica, guardia, una sala de partos y un quirófano. Tenía 30 camas de internación para mujeres y hombres. En 1948 se lo denomina como el “Primer Hospital Local” de Neuquén.

En la esquina de Alderete y Buenos Aires se inauguró en 1958 el Centro Materno Infantil y en la década de 1960 se edifican en el corazón de la manzana dos salas comunes para internación y otro quirófano. Durante los ‘70 se construye un edificio de tres niveles destinado a los Servicios de Diagnóstico, Guardia y Pediatría, más un sector de Admisión, Administración y el ingreso principal al Establecimiento. Los sectores de Oncología, Internación, Cirugía, Partos, Terapia Intensiva y Esterilización Central, se levantaron entre 1981 y 1982.

CAMBIOS

En 1984 recibió el nombre que lleva en la actualidad: “Hospital Provincial Neuquén”. A lo largo de los 90 continuaron las ampliaciones, como el edificio para la Administración y Dirección sobre calle Talero, los consultorios externos, el Depósito, la Cocina y la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica.

Hoy cuenta con 284 camas para internación y alrededor de 1.700 empleados. “Antes éramos como una familia, porque éramos pocos y nos conocíamos todos”, rememoran los trabajadores. Así como sus instalaciones, la gran familia se fue ampliando. A pesar de los constantes reclamos por falta de insumos y personal, la salud pública neuquina sigue manteniendo un status de calidad y eficiencia. “Yo siempre digo que si me pasa algo, que me lleven al hospital público”, comenta una de las enfermeras.

Desde sus inicios y hasta la actualidad, el hospital encuentra en sus empleados la mayor fuerza para crecer.


Comentarios


El alma del hospital