El Arte de Vivir, en la región
En Neuquén, según explica Hugo Urrutia, hay desde hace dos años y medio una sede de El Arte de Vivir que ahora funciona en Jujuy 874, y a la que asisten “500 personas”. Urrutia, instructor de esta ONG, asegura que las técnicas que se enseñan sirven “básicamente para eliminar el estrés, las emociones negativas, la ansiedad, y para devolverle a cada ser humano una sonrisa. Es el estado natural en el que debemos estar todos. Por distintas situaciones, nos estresamos y eso hace que se acumulen toxinas en el cuerpo. Eso hace que nuestro organismo se intoxique y a través de la respiración, está comprobado científicamente, podemos eliminar hasta el 80 por ciento de las toxinas”, dice Urrutia, que viajó a Buenos Aires para participar, junto a otras miles de personas, de la meditación masiva que se realizará hoy en el Planetario, guiados por su maestro espiritual, Sri Sri Ravi Shankar. En la zona, El Arte de Vivir tiene sedes en Neuquén, Roca, San Martín de los Andes y también en Villa La Angostura donde, a raíz de las cenizas volcánicas, la ONG llevó a “cientos de voluntarios a trabajar”. “ La gente de Villa La Angostura está muy agradecida porque a partir de los cursos de respiración que tomaron, el Arte les devolvió las sonrisas y las esperanzas”, asegura Urrutia, en diálogo con “Río Negro”. –¿Cuánto cuesta un curso de respiración? –No tiene precio el conocimiento. Lo que te enseñan se puede usar y te sirve para toda la vida. Cuesta lo que te puede costar un par de zapatos. El fin no es juntar plata. El objetivo de la Organización es llevar una sonrisa a todos. Sólo se junta plata para el mantenimiento y para ayudar a otras ONG que dependen de El Arte de Vivir. Y muchas veces, sólo se hace a cambio de un alimento perecedero.