El asesinato de la opositora Benazir Bhutto ahonda la crisis política en Pakistán

Un kamikaze mató a la ex gobernante y actual candidata. Culpan a islamistas, pero otros apuntan al gobierno militar.

RAWALPINDI, Pakistán (AFP) - La ex primera ministra paquistaní y líder de la oposición Benazir Bhutto, de 54 años, fue asesinada ayer en un atentado suicida en el que murieron unas 20 personas, un acontecimiento de consecuencias imprevisibles en un país sumido en una grave crisis política.

Bhutto recibió un disparo en el cuello antes de que el kamikaze hiciese estallar su carga en un parque de Rawalpindi, cerca de Islamabad, en el que acaba de celebrarse un acto electoral.

El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, decretó tres días de luto nacional calificando el acto de "inmensa tragedia" y prometió castigar a los culpables.

El magnicidio fue condenado por dirigentes de todo el mundo, que hicieron además un llamamiento a la calma y advirtieron contra las tentativas de desestabilización de la potencia nuclear.

El atentado se produjo cuando Bhutto se desplazaba desde la tribuna hacia su vehículo, precisó su portavoz, Farhatullah Babar .

Según los testigos, se oyó un disparo antes de la deflagración, y luego el pánico: una multitud tratando de huir entre miembros mutilados, pedazos de carne y charcos de sangre.

"Hubo una explosión enorme y luego vi partes de cuerpos volando", explicó Mirza Fahin, profesor de un colegio local. "Cuando el polvo desapareció, vi cuerpos mutilados bañados en sangre. Nunca vi nada tan horrible, trozos de personas, carne, en medio de la calle", añadió.

Gravemente herida, la dirigente opositora fue inmediatamente trasladada a un hospital, donde falleció poco después. Se ignora si la causa del deceso fue el disparo o la bomba. Entre los muertos figuran el kamikaze y al menos 20 de los asistentes al acto, mientras que otras 56 personas resultaron heridas.

El drama ocurrió dos meses después de su regreso a Pakistán y 15 días antes de las elecciones legislativas y provinciales del 8 de enero.El ex primer ministro y dirigente opositor paquistaní Nawaz Sharif exigió la dimisión inmediata de Musharraf para "salvar a Pakistán", llamó a una huelga en todo el país y anunció que su partido boicoteará los comicios. "Exijo que Musharraf abandone el poder antes de 24 horas para salvar a Pakistán", dijo antes de culpar al jefe de Estado paquistaní de ser la causa "de todos los problemas del país".

Al menos 15 personas murieron y decenas resultaron heridas en varias ciudades de Pakistán en los disturbios que siguieron al asesinato. El ministerio de Interior anunció que las fuerzas de seguridad, policiales y paramilitares, fueron puestas en "alerta roja" y ordenó durante tres días el cierre de escuelas, comercios y bancos.

Hasta el momento el atentado no fue reivindicado, pero recientemente Bhutto había acusado a los servicios secretos de Pakistán de intentar asesinarla y aseguró que había recibido amenazas de muerte de grupos islamistas incluyendo la red terrorista Al Qaeda. Los funerales se celebrarán hoy en Larkana, en el sur, su ciudad natal, dijeron fuentes de su entorno. El avión con los restos de la política partió de Islamabad anoche.

La muerte generó repudio internacional y preocupación sobre el futuro del país. 

El presidente estadounidense, George W.Bush, que llamó a Musharraf para conocer la situación, calificó el acto de "cobarde" y pidió a Islamabad que no ceda a los intentos de "debilitar la democracia de Pakistán" El Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión de emergencia tras el "crimen atroz", en palabras del secretario general Ban Ki-moon.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner envió sus condolencias a la familia de Bhutto quien fue, dijo, "salvajemente asesinada" . "En un mundo cada vez más difícil y cada vez más doloroso, desde aquí, en nombre de todos los argentinos, nuestras condolencias", dijo.


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