El bono, de acuerdo a cada convenio

El efecto de la suma no remunerativa, es más político que económico. El gobierno plantea la necesidad de paliar los efectos de la inflación. Sindicatos y cámaras empresarias, acuerdan la forma en que los $5.000 se liquidarán desde octubre.



Por Cr. Gonzalo Gutierrez (Chinni, Seleme, Bugner y Asoc.)

El salvataje económico que buscó el decreto 665/19 a través del pago de una asignación no remunerativa de $5.000 a los asalariados durante el mes de octubre, tuvo, al parecer, una significancia más política, que un efecto real en el bolsillo.
En los medios se recurrió a la figura de un “bono”, aunque dicho término en la jerga laboral se utiliza para dar cuenta de una especie de gratificación. Aquí el objetivo principal fue establecer un pago único que permitiera amortiguar los efectos de la inflación.
Asimismo, se estableció la posibilidad para que las empresas y sindicatos adecuaran mecanismos de pago diferentes, ajustándose de esa forma a la realidad que vive cada actividad. A esas alturas ya estaba claro que no todas las empresas podían afrontar el pago en una sola cuota.
Por ello, a partir de ese momento las partes signatarias de los convenios colectivos de trabajo empezaron las negociaciones en “fino” para determinar cuánto, cómo y cuándo se pagaría.
Hasta la fecha los acuerdos son variados y para todos los gustos, algunas empresas debieron pagarlo en una sola cuota, otras en dos, tres y hasta en cinco cuotas, como también algunas actividades lograron acuerdos porcentuales que lo absorben.

No todas las empresas pueden asumir el pago de una sola vez. Es el motivo por el cual se habilitó la posibilidad de abonar el bono en cuotas.


A los empleados de comercio se les acordó el pago en hasta cinco cuotas de $1.000 a partir del sueldo de septiembre. Los mecánicos de SMATA, gastronómicos -UTHGRA-, también acordaron en cinco cuotas mensuales de $1.000, desde octubre con diferentes fechas de pago. Los metalúrgicos de la UOM y los trabajadores rurales de UATRE lograron la cancelación en tres cuotas mensuales desde octubre a diciembre. La cancelación en dos cuotas incluye a los trabajadores de sanidad -FATSA-, los encargados de edificios del gremio FATERyH, viajantes de comercio – FUVA-, los de casinos -ALEARA- y para el régimen de casas particulares -servicio doméstico.
El gremio de la Construcción -UOCRA- acordó un aumento salarial del 22,18% para el mes de octubre y un 6% adicional desde el mes de noviembre, consolidándose entre los mayores aumentos pactados a nivel general. Cabe aclarar que dichos aumentos absorben la suma no remunerativa del decreto 665.
Por último, recientemente los gremios, tanto de petroleros privados como de petroleros jerárquicos, acordaron adelantar para la liquidación de octubre la pauta salarial del 9% prevista para noviembre. En mayo las partes firmaron el último acuerdo paritario que selló un 28% de aumento en tres cuotas. La primera fue de 10% y se hizo efectiva en junio, la segunda debía realizarse en noviembre del 9%, pero por lo comentado, se acordó adelantarla un mes y se pagará con los sueldos de octubre, mientras que la última cuota del 9% está prevista para febrero 2020.
El líder del gremio de Petroleros Guillermo Pereyra sostuvo que rechazaban la liquidación del bono en cuotas, mientras que el secretario general de Petroleros Jerárquicos Manuel Arévalo, sostuvo que “en la reunión no se habló del pago del bono de $5.000, dispuesto por el decreto 665/2019, pero “se discutirá” en el encuentro del 29 de octubre”.
La próxima reunión paritaria se hará el 29 de octubre, donde las partes intentarán acortar distancias sobre cláusula segunda de la paritaria de mayo que preveía una revisión salarial en caso de que el índice inflacionario aumente.

Dato

665/19
El decreto presidencial que establece el pago extraordinario y no remunerativo de $5.000

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