El campo está en pie de guerra por las ejecuciones hipotecarias



BUENOS AIRES (ABA).- El agro está en pie de guerra ante el comienzo de las ejecuciones de los morosos hipotecarios previsto para el lunes próximo, momento en que culminará la prórroga que suspendía el proceso por 90 días.

Si bien los bancos anunciaron que entonces sólo se comenzará a dialogar con los deudores para definir su situación, las principales entidades del campo manifestaron su preocupación con el panorama que se avecina para el sector, que tiene comprometidas más de 12.000.000 de hectáreas, de las cuales un tercio corresponde a la Patagonia.

Por su parte en la región del valle se realizará hoy una reunión en la que se analizarán las posibles medidas a tomar desde el plano jurídico. el encuentra comenzará a las 21 en la sede que tiene en Roca la Sociedad Rural del Alto Valle.

Consultados por "Río Negro", el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), el presidente de las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y el director de Coninagro reclamaron al gobierno que tome cartas en el asunto y recordaron que el presidente Eduardo Duhalde aún les debe una audiencia por este tema.

Concretamente, ayer solicitaron que en el ámbito de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca y del Ministerio de la Producción se diseñe un programa de refinanciación de las deudas y pidieron que las entidades financieras analicen caso por caso antes de empezar las tratativas con los productores.

"Si no hay algún tipo de acuerdo, va a haber un problema muy grande. Nosotros vamos a defender a todos los productores que tengan interés de pagar. Aquellos que tengan voluntad de pago, no tendrán que preocuparse", aseguró el titular de CRA, Manuel Cabanellas.

Y agregó: "Una nueva postergación no lleva a nada. Debemos empezar a trabajar seriamente con los bancos y con el Gobierno para determinar los modos que se pueden instrumentar para empezar a resolver el problema. Debe ser algo que permita dar un tratamiento especial a aquellos casos que lo requieran", afirmó. Un tratamiento especial es ni más ni menos que la creación de instrumentos de pago para que aquellos que hicieron un esfuerzo por honrar sus compromisos -pero que por razones de fuerza mayores se vieron impedidos de cumplir- no pierdan sus propiedades.

"Hay situaciones que hay que contemplar. Hemos hablado con el Banco Nación, y se comprometieron a analizar caso por caso. Es que hay zonas a las que les fue bien y hay otras a las que no. Por ejemplo al productor que era un invernador y que había vendido sus novillos antes de la devaluación no se lo puede condenar, porque no tiene capacidad de pago. Al lanero, que ya había hecho la zafra, tampoco, porque la vendió antes", explicó el dirigente agropecuario.


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