El cementerio de Allen es cada vez menos elegido

El deterioro del cementerio y los hechos de vandalismo que se producen en el lugar hicieron que muchas familias optaran en los últimos meses por trasladar sus familiares fallecidos a necrópolis de ciudades vecinas.



ALLEN (AA).- Frente al grave deterioro y la inseguridad que rodea el cementerio de Allen, hecho que causa malestar entre los vecinos de la ciudad, muchas familias decidieron enterrar los restos de sus seres queridos en localidades vecinas.

Si bien el movimiento aún no es generalizado, “los que podemos hacerlo, lo hacemos”, reconoció una mujer, perteneciente a una de las familias más antiguas de la ciudad, que decidió retirar los restos de tres familiares para llevarlos a otra ciudad.

Uno de los destinos más elegidos por las familias de Allen es el cementerio parque privado de Roca.

Hacia allí, desde los últimos meses, las empresas fúnebres realizaron numerosos servicios de traslado de personas fallecidas recientemente y también de restos que yacían desde hace varios años enterrados en el cementerio de esta ciudad.

“Estamos sumando mucha gente de Allen en el parque, hay muchas familias que vienen por primera vez y deciden trasladar a otros familiares. En los últimos meses ha habido muchísimos cambios. Nosotros ya superamos los 700 fallecidos, entre los que se han cambiado también de cementerios de otras ciudades”, aseguró Eduardo Diniello, presidente de la firma Hogar S.A y del cementerio “Parque Las Fuentes”.

“Todo esto implica un cambio cultural muy importante, porque acá decimos no al servicio de panteón, no al servicio de nicho, simplemente al de parque. Y estamos contentos porque la gente que elige dice que les queda la tranquilidad de que saben que aunque no vengan durante la semana, acá hay seguridad y está siempre limpio”, indicó el empresario.

En el emprendimiento privado se proyecta la concreción de un crematorio y de un cementerio de mascotas.

El nivel de abandono del camposanto local llegó a un nivel preocupante en el último tiempo, coinciden los vecinos.

En el lugar proliferan los yuyales y aparecieron gran cantidad de desperdicios.

Pero además, en varias oportunidades, los actos de vandalismo también dejaron su huella a través de pintadas, monumentos rotos y vidrios de nichos destruidos, entre otras consecuencias que afean el lugar.

Desde las últimas semanas, frente al triste panorama que presenta este espacio que se extiende sobre el área norte, un grupo de mujeres en su mayoría beneficiarias de planes laborales decidieron echar manos al asunto para tratar de recomponer el lugar y dejarlo acorde a las necesidades de la población. (Ver aparte)

Sin soluciones

No obstante, para una buena parte de la comunidad las soluciones aportadas por el municipio local encargado de su mantenimiento, poseen un grave déficit y no contribuyen a mejorar la mala imagen que se desprende del lugar.

“La verdad es que da mucha tristeza ir porque está todo como si fuera un lugar abandonado. Nosotros ya trasladamos a tres familiares a Roca, porque mi suegro falleció hace casi tres años y medio y todavía estaba en un lugar como prestado, porque no hay nichos ni más lugar. Además, nos cansamos de protestar porque entre las bóvedas está lleno de yuyos y escombros. Por eso tratamos de buscar por lo menos un lugar que sea digno”, concluyó una vecina, que prefirió mantener su nombre en reserva, ante la consulta de este medio.

Trabajan para quitar yuyos y escombros

Una cuadrilla de empleados, beneficiarios de los programas sociales de empleo, desde las últimas semanas pusieron manos a la obra en la tarea de desmalezar y limpiar la necrópolis allense. Yuyos y montículos de tierra por doquier, que ya parecían haberse ganado su propio lugar dentro del cementerio, comenzaron a ser retirados sistemáticamente.

Pero el trabajo es arduo, dada la crónica falta de mantenimiento que padece el lugar.

No obstante, si bien este es uno de los principales problemas, la inseguridad en el sector también es otro de los aspectos que preocupa a los visitantes que suelen recorrer el predio fúnebre y han sido víctimas de asaltos o arrebatos ocurridos en los últimos años. Inclusive, en diversas oportunidades, hasta el cuidador del cementerio lo vivió en carne propia, cuando fue despojado de sus herramientas por obra de los delincuentes.

“Ahora pareciera que está un poco más tranquilo el lugar, pero igual te da mucho miedo ir, porque no sabés si te van a robar a vos o te rompen el auto. Ese es el problema, que se convirtió en un lugar donde da miedo entrar”, comentó un residente de la zona.

“Como será que hasta te dejan entrar con el auto cuando en ningún lado lo permiten”, coincidió Nilda. Pero además “el otro problema es que está muy sucio, no limpian ni queman la basura y los pibes hacen pintadas y juegan adentro con patinetas entre los nichos”, protestó finalmente la mujer. (AA)


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