El cerebro de la “mayoría”

Badeni había pedido "la



Si bien Julio Nazareno era el símbolo de la mayoría automática que predominó en la Corte Suprema de Justicia en los gobiernos menemistas, Eduardo Moliné O'Connor lo excedió en capacidad judicial y política, por lo que se convirtió en el mentor del comportamiento del grupo Por eso no es casual que el Congreso haya propiciado el juicio político contra Moliné O'Connor una vez que renunció a su cargo el polémico Nazareno. De hecho, de aquella mayoría automática hoy quedan en el tribunal supremo el propio Moliné O'Connor, Adolfo Vázquez, Guillermo López y alternativamente, Antonio Boggiano y Carlos Fayt A diferencia de Nazareno, Moliné se presentó a hacer su descargo ante el Senado y solamente con esa acción dio una muestra de su personalidad, pese a que se lo notó incómodo porque está poco acostumbrado a los cuestionamientos públicos Una situación similar, tal vez más incómoda, le había tocado vivir el año pasado mientras disfrutaba de su otra gran pasión: el tenis. Moliné estaba presenciando un partido que disputaba el equipo argentino contra Australia, por la Copa Davis, cuando un ahorrista encolerizado le pidió a los gritos que se fuera del lugar Eran los tiempos bravos del 'corralito' y para Moliné el episodio fue una clara señal de lo que se venía: un severo cuestionamiento político y social hacia la Corte. Sin embargo, el juez supremo no se privó de seguir viajando a cuanto torneo internacional de tenis lo convocara, en su rol de vicepresidente de la Asociación Argentina de Tenis. De hecho, mientras se sucedía la crisis en torno de Nazareno, que luego derivaría en su renuncia, Moliné estaba disfrutando de su deporte favorito en Roland Garros. Pero no es esa buena vida lo que el Congreso le cuestiona a Moliné O'Connor, sino su actuación en varios casos que pasaron por manos de la Corte en la época de dominio del menemismo y esplendor de la “mayoría automática”.

El abogado defensor del ministro de la Corte Suprema Eduardo Moliné O`Connor, Gregorio Badeni, pidió ayer “la nulidad de las acusaciones” contra su defendido, por existir, a su entender, “cargos concretos y fundados con pruebas en su contra” Badeni rechazó también que el Senado tenga facultades para suspender a Moliné y dijo que “la Constitución autoriza a remover, pero no a suspender” a un juez de la Corte Suprema “La Constitución autoriza remover, no a suspender; la suspensión es una violación al principio de división de poderes” afirmó Badeni, al ampliar la defensa de Moliné ante el pleno de la Cámara alta Además, el letrado solicitó que la Comisión de Asuntos Constitucionales cite a los abogados constitucionalistas Jorge Bidart Campos y Alfredo Solari para que expliquen si “los jueces pueden ser apartados por el contenido de los fallos” Ante el pleno de la Cámara, Badeni solicitó también se invite a declarar a Eduardo Merkequian para que explique el fallo de la Corte Suprema en el caso “Meller” y a Ricardo Cossio para que exponga sobre el caso “Macri”, dos de las causas por las que está acusado Moliné O`Connor.

Sin embargo, el letrado se apuró en aclarar que “los jueces no pueden ser separados por el contenido de sus sentencias” y que si el Senado avanza en el juicio político “desaparecerá la independencia de los magistrados” Además, Badeni solicitó la recusación del presidente provisional del Senado, el justicialista José Luis Gioja, porque “tiene una animosidad muy particular” contra el juez que “revela la causa del juicio” político contra el magistrado. A Gioja se le atribuye haber afirmado que “A Moliné lo tenemos que suspender ahora” por su intervención en causas referidas al “corralito” financiero “durante el gobierno de (Eduardo) Duhalde”, según un artículo periodístico. Estas declaraciones motivaron el pedido de recusación solicitado por Badeni, que fue rechazada por el cuerpo esta tarde con el voto de la mayoría de los bloques.


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