El Congreso del PJ fue crítico y duro para Remo Costanzo 

Durante más de tres horas fue el blanco de las críticas en virtud del estilo personalista.Le reclamaron que rinda cuentas sobre el manejo de fondos de la última campaña.



Muy magullado.

Así emergió ayer del Congreso del PJ el poder del hombre que ha manejado los destinos del partido en las dos últimas décadas: el senador Remo Costanzo.

Durante más de tres horas fue fustigado con desigual intensidad en razón del estilo personalista que impone para el manejo de decisiones estructurales del partido, y la insistencia en no resignar candidaturas a pesar de haber sufrido tres derrotas en sus carreras por la gobernación.

Hombre de reflejos políticos bien entrenados, Costanzo no asistió a las deliberaciones.

Pero en su andanada más elocuente en cuanto a lo fisurado que se encuentra el poder de Costanzo, el Congreso le reclamó que en un plazo perentorio rinda cuenta de los manejos de fondos durante la campaña electoral del 99.

En el inicio del encuentro, se leyó una carta del senador en la que éste explicaba que no podía rendir cuenta del uso de los recursos debido a que el partido aún no había presentado el balance. Solicitaba 60 días de prórroga para ofrecer las cuentas, plazo también reclamado por el presidente del PJ Carlos Larreguy para elevar el balance del ejercicio pasado.

La decisión de Costanzo de vincular su rendición con las demoras en la implementación del balance, causó irritación entre muchos congresales.

- Hay que repudiar esta actitud...Una cosa son los recursos para la campaña que por decisión del Consejo del partido manejó Remo, y otra el balance del partido. Y me consta que en octubre Remo ya tenía listos los números - sentenció el congresista Hugo Lastra.

A partir de ese momento se endureció el discurso contra Costanzo, que por decisión del Congreso deberá ahora entregar "en términos perentorios", los números.

El Congreso funcionó con mayoría amplia: 81 de los 112 delegados. Esta ecuación era considerada anoche en medios peronistas como una expresión "significativa del debilitamiento del poder de Costanzo". Esta apreciación se funda en que generalmente el senador contó con no menos del 65/70% de los delegados.

A partir de Lastra se endureció el discurso.

El diputado Miguel Pichetto arremetió contra "aquellos que intentan diluir sobre toda la dirigencia la responsabilidad de la crisis de este peronismo. No es así, en el 98 la Lista Naranja enfrentó y de la cual fui su candidato a gobernador en la interna contra Costanzo, se cansó de denunciar ante todo el peronismo que Costanzo no generaba expectativas en la sociedad y que si era candidato, íbamos a perder por tercera vez. Pero ahora aquí hay muchos que se hacen los gallitos ciegos".

Por su parte Carlos Soria señaló que el peronismo "cierra una etapa poniendo nombre y apellido: no más a Remo Costanzo. Este es un Congreso bisagra para el partido...ya sabemos por qué perdemos, ahora debemos ponernos de acuerdo para llevar al partido al poder en el 2003".

Juan Carlos Del Bello, otro de los líderes de la oposición a Costanzo indicó que no se trata de "echar del partido al compañero Costanzo, sino de que entienda que no puede insistir con querer ser reelegido senador en el 2001. Si lo hace vamos a perder catastróficamente y lo peor es que el 2001 está atado al 2003"

Por otra parte el Congreso Partidario del PJ, tras cinco horas de deliberaciones adoptó las siguientes decisiones:

* Estudiar la reforma de la Carta Orgánica en lo concerniente a los plazos de mandato.

* Enviar al tribunal de disciplina los antecedentes de los dirigentes Fabián Gatti, Adolfo García Barros, Carlos Nicolaus y Hugo Lapuente, que han manifestado su respaldo a los planes políticos del intendente de Cipolletti Julio Arriaga, a un paso de incorporarse a la Alianza.

* Solicitar a Costanzo que rinda cuentas de lo gastado en la campaña electoral del 99.

* Enviarle a Costanzo un mandato del Consejo de todo el PJ rionegrino para que rechace en el senado la reforma laboral.

* Impulsar la ley de transparencia electoral, con la simultaneidad de elecciones internas entre los partidos, con padrón parroquial, transporte gratuito a los electores, y penar la prebenda electoral y tráfico de votantes.

Un día sin bombos ni redoblantes 

Recuerdo. Una fecha clave eligieron los justicialistas de Río Negro para su congreso partidario, apuntado a cambiar de rumbo en su suerte en las urnas. Es que precisamente el 11 de marzo pero de 1973, triunfaba en las elecciones nacionales la fórmula Cámpora-Solano Lima, que dio paso al retorno del general Perón de su exilio en España.

Sin ruido. El congreso del justicialismo de ayer parecía ser de otro partido. Es que por un acuerdo entre las distintas líneas no se permitió el acceso ni de bombos ni de redoblantes. Incluso un grupo de jóvenes de General Roca, que aguardaban fuera del salón Orespa haciendo sonar sus instrumentos de percusión, fueron desalentados por altos dirigentes, e hicieron mutis por el foro.

Escenario. Marta Borda, esposa del dirigente del justicialismo Juan Carlos del Bello, hacía uso de la palabra para explicar la grave situación financiera del partido. Pero su alocución se vio cortada varias veces por acoples con el equipo de sonido. Rápidamente uno de los congresales le susurró por lo bajo " parece que te falta escenario"

Emperador Bocaza. Digno Diez no tiene pelos en la lengua para criticar, y más ayer en un congreso apuntado a renovar la dirigencia. Por eso no dudó en calificar de "Emperador Bocaza" a Remo Costanzo, al hacer referencia al manejo discrecional de los fondos partidarios para las campañas.

Coincidencia. Un cartel ubicado a las espaldas del público y de frente a la mesa de conducción del congreso parecía marcar el rumbo que tomaba el debate. Precisamente el cartel rezaba "mirando al futuro". Uno de los dirigentes señaló "no lo pusimos nosotros, está muy prolijo, es una coincidencia nada más".

Ganador. Muchas fueron las críticas por las nueve derrotas consecutivas que sufrió el justicialismo en la provincia desde 1983 a 1999.


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